Asia, niña cursi, y su madre, doña Simona, se mudaron a Madrid, donde llevan una vida mísera, debiendo dinero hasta al casero.
Una carta del tío les aconseja regresar al pueblo (Valdepatata), donde el primo está loco por casarse con Asia. Pero esta sueña con Serafín, hijo de un ex ministro.
Serafín ofrece dinero a Pepa, que regenta un quiosco, para que le eche un somnífero a la madre de Asia, pero se niega.
Lorenzo, compañero de Pepa, decide echarlo él mismo. Llegan Asia y su madre para pedir dinero a Serafín para pagar la renta, la madre cae en aparente sopor y Serafín promete el cielo a Asia.
De repente la madre despierta y se van, como es habitual, al Paseo de Recoletos. Serafín cae en un profundo y verdadero sueño, ya que también había ingerido el somnífero. Asia, desengañada, está dispuesta a volver a Valdepatata.
Entre tanto, Pepa y Manuela andan a la gresca continuamente por el puesto de la una y la venta ambulante de la otra, y porque las dos estuvieron antes con la pareja de cada una de ahora.
Mientras tanto, Lorenzo y Vicente tratan de mediar entre ambas, a la vez que andan con sus tejemanejes, que acaban consiguiendo desempeñar los mantones de manila de ambas.
A la media noche, los cuatro se van al baile de la Verbena de San Lorenzo, mientras que Serafín, que sigue durmiendo, sufre el robo de su ropa y su cartera.