Animales poco deseables
Dos hombres y una mujer coinciden en la azotea del rascacielos más alto de la ciudad. Lo que parece un encuentro casual es, en realidad, el punto de partida de una historia cargada de tensión, ambición y secretos. Cada uno ha subido por un motivo distinto. Cada uno bajará de una manera diferente.
Animales poco deseables es un thriller contemporáneo que combina intriga, sátira social y una afilada comedia negra para radiografiar las debilidades humanas en un entorno dominado por el poder, la mentira y el deseo de ascender a cualquier precio.
Un thriller sobre ambición, mentiras y venganza
Escrita por David Barreiro, la obra sitúa al espectador en un espacio límite —una azotea suspendida sobre la ciudad— que funciona como metáfora de una sociedad competitiva y despiadada. Allí, los personajes se enfrentan no solo entre ellos, sino también a sus propias contradicciones.
El texto avanza con ritmo vertiginoso, revelando capas de manipulación, estrategias ocultas y cuentas pendientes. La tensión se construye a través de diálogos afilados y giros inesperados que mantienen al público en constante alerta. Nada es lo que parece y nadie está libre de culpa.
Una sátira feroz sobre el capitalismo
Más allá del suspense, Animales poco deseables es una sátira incisiva sobre la sociedad contemporánea. En un mundo donde el éxito se mide en cifras y la empatía parece un obstáculo, la obra plantea una pregunta incómoda: ¿somos depredadores o presas?
La pieza disecciona con humor ácido y mirada crítica los mecanismos del poder, la ambición desmedida y la cultura del “todo vale”. La comedia surge en los lugares más inesperados, generando una risa incómoda que invita a la reflexión. El espectador se reconoce en los personajes, incluso cuando preferiría no hacerlo.
Un equipo artístico al servicio de la tensión
Bajo la dirección y escenografía de Olaya Pazos, la azotea se convierte en un espacio simbólico y opresivo, donde cada movimiento tiene consecuencias. La iluminación de Nerea Moreno y la música y espacio sonoro de José Luis Bergia refuerzan la atmósfera inquietante y contribuyen a crear una experiencia inmersiva.
El elenco, formado por Jose Carretero, Isabel Torrevejano y Bernabé Fernández, construye personajes complejos y llenos de matices, capaces de transitar del humor a la amenaza en cuestión de segundos. Sus interpretaciones sostienen el pulso dramático de la función y convierten cada enfrentamiento en un duelo cargado de electricidad.
Miller Producciones: consolidando una trayectoria
Animales poco deseables es la tercera propuesta de Miller Producciones, compañía que inició su andadura con Afterwork, galardonada con el Premio de Teatro Ciudad de Castellón, y que continuó con La herencia, estrenada en Teatros Luchana y mantenida en cartel durante varias temporadas.
Con esta nueva creación, la compañía reafirma su apuesta por textos contemporáneos que combinan entretenimiento y mirada crítica, explorando conflictos actuales desde una dramaturgia ágil y comprometida.
Una experiencia intensa y provocadora
Asistir a Animales poco deseables es sumergirse en un juego de poder donde cada palabra es un arma y cada silencio, una amenaza. El público se convierte en testigo privilegiado de una partida en la que las reglas cambian constantemente.
Thriller psicológico, comedia salvaje y retrato social se entrelazan en una propuesta que sacude y divierte a partes iguales. Una obra que invita a mirar hacia arriba —hacia esa azotea simbólica— y preguntarse hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar para no caer.