Tuvimos la suerte de disfrutar de un concierto verdaderamente extraordinario. El pianista de la mano izquierda no solo demuestra una maestría musical impresionante, sino también un nivel de esfuerzo, dedicación y sensibilidad humana que se siente en cada nota. Su trabajo es impecable, pero lo que realmente lo hace único es la calidez y la humildad con la que se entrega al público.
Pasamos un rato maravilloso, lleno de emoción, cercanía y arte del bueno. Es un músico que no solo toca el piano: c...