Canciones inmortales, músicos legendarios, espectáculos históricos… The Rolling Stones es una banda de indescriptible éxito, constancia y fortaleza.
Este es el poder, el superpoder, que tienen los más míticos cantantes e instrumentistas del rock and roll: ¡mueven el mundo con su rítmica, flamígera, magia!
Si en algún momento se ha podido afirmar con toda certeza la fugacidad y privilegio de unos tickets, este es el evento. Las entradas para The Rolling Stones, para cualquiera de sus conciertos, vuelan cual asustadiza bandada de pájaros, lo cual las transforma en un privilegiado y codiciado tesoro. La única pregunta que queda es: ¿dónde, exactamente, tendrá lugar este inolvidable acontecimiento rockero?
Echamos hacia atrás la mirada y repasamos diez de las canciones que, más que marcar la historia del grupo, marcaron al rojo vivo una generación musical entera. Estos 10 temazos atemporales, imperecederos, son muy probablemente algunas de las mejores canciones de la historia. Por lo tanto, revisemos esta decena de hitos históricos que hizo de The Rolling Stones el legendario fenómeno que conocemos a día de hoy…
¿Quién no ha cantado la letra de esta canción inolvidable y ha pensado en lo esquiva que es la satisfacción? Este es, precisamente, el mensaje que quiso transmitir el grupo con su lírica. En su primerísimo origen, la canción no era más que un riff, una pegadiza secuencia de notas que llegaría a convertirse en la banda sonora de millones y millones de fiestas.
Mick Jagger compuso la letra como una crítica social al consumismo irracional y desmedido que había presenciado en Estados Unidos, un comercialismo silvestre que crecía sin control y devoraba, venenoso, todos los estratos de la sociedad americana. Podríamos hablar de listas de éxitos, de la Billboard Hot 100… Sin embargo, el éxito de esta canción se puede medir mejor con el número de oídos que la reconoce nada más escuchar las 5 primeras notas del riff. “Satisfaction” ha encontrado su hogar en las orejas de millones y millones y millones de personas.
El rock and roll es más, mucho más, que ritmo contagioso, es una filosofía, un fértil campo donde todas las emociones pueden correr libres sin juicio alguno. “Angie”, la memorable balada compuesta principalmente por Keith Richards, demuestra esto de la forma más clara posible.
Con esta canción sobre un amor perdido, un sentimiento que todos podemos entender o imaginar, The Rolling Stones y la desgarradora voz de Mick Jagger transportaron a todos sus fans a un mundo desolador y musicalmente excepcional. ¿Por qué triunfó a nivel mundial esta triste maravilla? La respuesta es bien sencilla: porque, a veces, llorar es justo lo que uno necesita y The Rolling Stones nos dio esa posibilidad con el más brillante sonido.
“Veo una puerta roja y la quiero pintada de negro”... La fúnebre y oscura letra de este otro exitazo de los Rolling se combinó con una instrumentación oriental y el resultado fue, como no, una canción única y triunfante. La mirada de depresión y desesperanza que expone esta magnífica composición logró hablar a la parte más derrotista del ser humano, dándole una voz y, por lo tanto, desmitificando su poder sobre nosotros.
Este es el efecto que tuvo una de las canciones más tenebrosas y curiosas de la banda: lograron, desenmascarando las sombras, que la innegable luz brillará con más fuerza. Es por esto por lo que no nos extraña que, entre sitar y voz, “Paint It Black” alcanzara el éxito global que alcanzó.
Este es un gran ejemplo de cómo el arte inspira al arte. Una tarde en la que Jagger estaba, como hacía a menudo, leyendo poesía, le vino a visitar nuevamente la musa de la creatividad. Esta musa fue la que dio lugar a la primera versión de la canción, que contaba con la letra que conocemos a día de hoy, pero con un ritmo folk muy lejano del actual.
Richards propuso un cambio de ritmo que demostró ser más que acertado ya que, en muy poco tiempo, “Sympathy For The Devil” se convirtió en otra de las emblemáticas maravillas de The Rolling Stones.El rock and roll es todo un mundo, un cosmos plagado de propuestas e ideologías diferentes. Sin embargo, si tuviésemos que elegir un nombre para este global monumento, si necesitase de un título… IRREVERENCIA tendría que ser considerada como una muy buena opción, sin duda. De esto trata precisamente “Brown Sugar”, de cantar lo que, se supone, no ha de ser dicho. Los temas tabú que explora esta canción hacen de ella una de las más populares y provocativas del grupo, ¡una genialidad sin pelos en la lengua!
Esta canción, como muchas otras del grupo, es de esas que escuchamos una y otra vez y, en cada sesión, descubrimos algo nuevo, algo único. Inspirados por la guerra de Vietnam, Jagger y Richards conversan con su voz y su guitarra en esta joya auditiva, creando un sonido peculiar e intrigante, un sonido que enamoró, de nuevo, al mundo entero.
Si en 1981 se hubiese usado el término “viral”, esta canción sería, sin lugar a dudas, el paradigma de todo el término. Esto se debe a ese sonido infeccioso, casi vírico, que consiguió la banda en el estudio de grabación. Pero no fue solo en el estudio donde lograron este característico sonido… ¡También la grabaron en el baño!, lo cual otorgó al track una reverberación ósea que animaba, de forma inevitable, a mover el esqueleto.
He aquí un ejemplo de The Rolling Stones haciendo lo que les daba la gana y triunfando con ello, por supuesto. “Miss You” es una de esas canciones que se alejan del rock and roll y se acercan más al disco, ofreciendo al ingente séquito de fans algo para bailar que mantiene ese reconocible sabor a Rolling. Esta canción es otra prueba viva del innegable carácter polifacético de los genios.
“Animal de carga”, este es el sugerente y estimulante título de otro de los triunfos de los Rolling. Tras un gran número de canciones rápidas pensadas para la más rítmica exaltación, llegó esta lenta maravilla y trajo consigo una brisa artística fascinante. Gracias al ritmo más relajado, en esta canción se puede apreciar con divina claridad la maestría vocal e instrumental del grupo, la que los convirtió en leyendas en el principio.
No podemos dejar de mencionar “She's A Rainbow”, la canción conocida mundialmente como “la más bonita e inusual” del grupo. Coros, lírica, vibraciones, piano, melotrón… Esta canción lo tiene todo y, aún mejor, lo expone de forma ambigua, retando al oyente a pensar por sí mismo y buscar un significado personal en la letra. Esta preciosidad musical tiene una calidad artística capaz de transmitir interrogantes en lugar de respuestas, por eso se ha ganado un hueco en tantos corazones y cerebros curiosos de todas partes del mundo.
Reconocido por todo el mundo como uno de los símbolos más representativos de todo el género rock, este curioso logo tiene un significado detrás, mucho mayor de lo que parece a primera vista. Muchos piensan que la boca, tan grande como se representa, hace referencia a la insumisa boca de Mick Jagger. Y no se equivocan. Pero, ¿por qué nos enseña la lengua?
Esta lengua representa a la deidad hindú Kali, diosa de la energía eterna y manifestación gráfica de la libertad que tanto caracteriza al grupo. Todos aquellos que consigan entradas para The Rolling Stones podrán ver este símbolo.