Las interpretaciones son, en general,
bastante creíbles. Los personajes están muy conseguidos y tanto
Tom Hanks como Emma Thompson, en especial esta última, hacen unas interpretaciones fantásticas que compensan la sobrada edulcoración del film.
Quizá el menos acertado sea ColinFarrel que aun así puede que esté en uno de sus mejores papeles. Digna de admirar también la actuación de la joven Annie Rose Buckley que interpreta a Ginty, representando la infancia de la escritora en 1606; y de Paul Giamatti, chofer de la protagonista, que resulta muy cómico y agradable.
Creo que el director,
John Lee Hancock, no ha sabido sacarle partido a las partes del guión que transcurren en los complejos Disney. Puestos a edulcorar y a hacer propaganda, podía haber aprovechado mucho más el parque en lugar de repetir hasta la saciedad las escenas de las oficinas donde la mayoría de las veces no pasaba nada nuevo. Probablemente haya sido a propósito para no caer en las críticas, pero la verdad es que en este caso yo las he echado de menos.
Cabe destacar la nominada al Óscar composición de Thomas Newmanque dota de emoción durante todo el metraje.
Lo que nos queda es una
clásica película de público familiar cargada de sentimiento paternal (como punto de unión entre los dos personajes antagónicos) y de honorable distracción que, en su tramo final,
hará llorar a más de uno.
Con un toque de “cine dentro de cine“algo idealizado pero que hace que sea una cinta muy completa y divertida.
Lo mejor: Su aroma a clásico familiar. Funcionará muy bien para todo el que en su infancia disfrutara de Mary Poppins.
Lo peor: Echo de menos más imágenes del parque y el ritmo a veces resulta algo lento pero como se dice en la película...
La frase:
"Un paseo sin prisa es un regalo"