Podría considerarse un contra la sobredosis de villanos pero cada enemigo se introduce como por turnos gestionando tanto las apariciones como las batallas de forma que no se apabulla al espectador. Se dosifican hilando perfectamente la historia y liberando breves detalles de futuros malvados así como del Spin Off
Los Seis Siniestros, mostrando en ocasiones más una presentación del personaje que una aparición.
Electro (Jamie Foxx) es el villano principal de esta segunda entrega. El Green Globin,
Harry Osborne (Dane DeHaan), no lleva la máscara que portaba en la primera película de la trilogía original sino un maquillaje que no obstante hará el personaje muy real. Y es de agradecer que los villanos no sientan la necesidad de destruir cada edificio de Nueva York que encuentran en su camino.
El look general del film suena mucho a videojuego, es muy espectacular en el plano visual. Además Spider-Man tiene los ojos más grandes, como en el videojuego, un cinturón y un logo distinto y colores más oscuros en el traje. En el plano auditivo,
Hans Zimmer y sus colaboradores han compuesto una banda sonora muy emocionante y muy sincronizada con la historia, destacando los cortes dedicados al villano Electro.
Algo que muchos aficionados a
Marvel echarán seguro en falta es la escena final después de los créditos. Chicos, cuando salgan los créditos id hacia la salida… no os quedéis allí sentados como yo ;)