La trilogía deLos Juegos del Hambre, novela adolescente de
Suzanne Collinsque mezcla ciencia ficción, romance y aventura, va más allá que el resto de sagas juveniles y añade un
toque político, un enfoque interesante de como un sistema totalitario puede manipular y someter a un pueblo a través de los medios de comunicación.
En la primera parte de esta trilogía los trágicos amantes vencedores Katniss y Peetah
prenden, sin pretenderlo,
la chispa de la revolución. Se convierten en la inspiración de los oprimidos de Panem aportándoles una llama de esperanza tan fuerte como para desafiar al todopoderoso Capitolio. Katniss Everdeen, “
la chica en llamas”, les da la luz que necesitan: una chica humilde pero con coraje.
En esta
segunda entrega, el film se divide en dos partes: “El Tour de los Vencedores” y la batalla, “El Vasallaje”, en la que se lucha esta vez más contra las trampas del Capitolio que en el cuerpo a cuerpo, ya no son jóvenes matando a jóvenes por deporte. Es
el castigo del presidente Snow por el ridículo que sufrió con la victoria de la pareja del paupérrimo distrito 12, para recordar perpetuamente a los distritos oprimidos su eterno vasallaje.
Aunque los fanáticos de la trilogía echarán en falta un par de subtramas por explotar, el
guión está
fielmente adaptado al libro. El apartado técnico, por su parte, es excelente desde la fotografía hasta la banda sonora de
James Newton Howarden la que interviene además un grupo español muy de moda,
Lori Meyers, con la canción
“hombre a tierra”. Los actores profundizan en sus personajes y sus relaciones más que en la primera película, repartiendo así el peso dramático que anteriormente cargó en solitario Katniss.
Cabe
destacar la estelar actuación de Jennifer Lawrence, que una vez más vuelve a dejar el listón muy alto con una interpretación extremadamente creíble y convincente. “La chica en llamas” deslumbra, no imagino una Katniss mejor. Jennifer se deja literalmente la piel en cada lágrima y en cada sonrisa. Vemos también a un
encantador Lenny Kravitz y un muy
malvado Donald Sutherland. Jena Malone en su papel de Johanna Mason, resulta bastante divertida y Elisabeth Banks consigue la sonrisa de los espectadores con una interpretación al más puro estilo Capitán Jack Sparrow.
Esta entrega de Los Juegos del Hambre, al igual que intuyo pasará con la siguiente, lo que nos deja es con hambre, con hambre de ver la próxima :) Es
adulta, hay mucha
muerte y mucha
sangre,
y muestra un atroz paralelismo entre ese panorama futuro y el actual y creciente morbo televisivo. Nos regala sorpresas, una sensación de tensión casi constante, una denuncia política y, en el epicentro de todo ello, una historia de amor, amistad y sentido de la supervivencia.
¿¿Soy muy impaciente si digo que estoy deseando ver Sinsajo??