Suena primero Lorca, palabras en
el aire y silencio. Patria de la poesía. Movimiento de baile, brazos y piernas,
respiración contenida. Se va llenando el ambiente de versos, de recitado y
cante sin música. La luna preside el fondo oscuro y se produce un encuentro
entre poemas, flamenco, palabras cantadas, silencio de lucha.
También los colores hablan.
Negro, blanco, rojo. Telas fecundas que ocupan su espacio, sangre, noche, luz
de mediodía.
Enmudece el aire para dejar oír
además de a Lorca, a José Agustín Goytisolo, a Benedetti, a Alfonsina y el mar,
la Tarara, la voz popular, el taconeo y las palmas, diálogo de música, baile y
poesía.
Sarini Nieto interpreta con el cuerpo, siente con las manos y los
pies, la mirada habla, corazón galopante de pasión sin medida.
Mariana Taranto, voz sin sombras, nos abre al mundo del aire de los
versos, la copla hecha persona, desgarradora emoción de transparentes poemas
con los que nos guía y reconforta.
Celia Morán lo estructura y le de forma. La que da los detalles precisos,
aunque pasen desapercibidos, es el silencio, la pausa versal, la presencia que
no se nota.
EnCanto Sur, una
propuesta real y cierta, “no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable”, que no acabe esta simbiosis de arte, poesía,
baile, espectáculo de esfuerzo y sentimiento enraizado en nuestra cultura en el
teatro de La Encina.