Nueve artistas, una cuenta atrás y 49 minutos para descubrir qué sucede cuando la vocación, las barreras personales y el deseo de expresarse se encuentran sobre un escenario. 49’ MINUTOS, la propuesta escénica de SuperArte, el proyecto artístico de la Fundación SIFU, combina música en directo, danza y nuevas tecnologías en una experiencia que sitúa las vivencias de sus protagonistas en el centro del relato. A través de distintos lenguajes artísticos, el espectáculo invita a mirar más allá de las apariencias, cuestionar los obstáculos que condicionan nuestras decisiones y reflexionar sobre las oportunidades necesarias para desarrollar el propio talento. Una propuesta que conecta la expresión artística con las experiencias humanas y recuerda que, detrás de cada aspiración, hay una historia que merece ser escuchada.
SuperArte y el poder transformador de las artes escénicas
SuperArte es el proyecto artístico de la Fundación SIFU, una iniciativa que sitúa el talento y la expresión artística en el centro de su propuesta. Desde esta perspectiva, las artes escénicas se convierten en un espacio para compartir experiencias, mostrar capacidades y abrir nuevas formas de relacionarse con el público. La música, la danza y la interpretación permiten comunicar aquello que a menudo resulta difícil expresar con palabras, al tiempo que ofrecen una oportunidad para cuestionar ideas preconcebidas sobre las personas y sus posibilidades.
49’ MINUTOS se inscribe en esta voluntad de entender el escenario como un lugar de encuentro. La propuesta no se limita a presentar distintas disciplinas artísticas, sino que las integra en un relato construido a partir de las experiencias personales de sus protagonistas. Sus vivencias constituyen el punto de partida para explorar temas que trascienden lo individual: las barreras que aparecen en el camino, la importancia de los vínculos y las condiciones que permiten que una vocación pueda desarrollarse.
El resultado es un espectáculo que combina una dimensión artística con una mirada humana y social. El público se encuentra ante una experiencia que invita a disfrutar de la música y el movimiento, pero también a reconocer en las historias de los intérpretes preguntas que forman parte de la vida cotidiana.
49 minutos para llegar a una función decisiva
La estructura del espectáculo parte de una imagen cargada de tensión: nueve artistas y una cuenta atrás que conduce hacia una función decisiva. El tiempo se convierte así en un elemento narrativo que acompaña al público durante el desarrollo de la propuesta y aporta una sensación de urgencia. Cada minuto forma parte de un recorrido en el que las experiencias personales y los desafíos de los protagonistas van construyendo el sentido de lo que sucede en escena.
La cuenta atrás funciona también como una invitación a pensar en las oportunidades que aparecen a lo largo de la vida. ¿Qué necesitamos para atrevernos a dar el siguiente paso? ¿Cuánto influyen las circunstancias, el apoyo de quienes nos rodean o las barreras que encontramos en nuestro entorno? ¿Qué ocurre cuando el deseo de desarrollar una vocación se enfrenta a dificultades que parecen limitar nuestras posibilidades?
49’ MINUTOS aborda estas cuestiones a través de un relato escénico que parte de las vivencias de sus intérpretes y abre espacio para que cada espectador establezca sus propias conexiones. La función decisiva que articula la propuesta adquiere así un significado que va más allá del hecho teatral: representa también esos momentos en los que una persona necesita encontrar su lugar, confiar en sus capacidades y avanzar hacia aquello que desea construir.
Música en directo, danza y nuevas tecnologías
Uno de los rasgos distintivos de 49’ MINUTOS es la combinación de disciplinas que conviven sobre el escenario. La música en directo aporta presencia, ritmo y emoción, mientras que la danza incorpora una dimensión física que permite transmitir sensaciones, tensiones y relaciones sin depender exclusivamente de las palabras. Las nuevas tecnologías completan este planteamiento y amplían las posibilidades expresivas de la puesta en escena.
Estos lenguajes no funcionan como elementos aislados, sino como partes de una misma experiencia. La música, el movimiento y los recursos tecnológicos se articulan para acompañar el relato y construir una atmósfera en la que las vivencias de los protagonistas encuentran distintas formas de expresión. Esta integración ofrece al público una propuesta dinámica, en la que la percepción visual y sonora contribuye a dar forma a las emociones y a la evolución de la historia.
La diversidad de recursos escénicos permite acercarse al espectáculo desde diferentes perspectivas. La interpretación musical invita a escuchar; la danza, a observar cómo el cuerpo comunica y se relaciona con el espacio; y la tecnología, a descubrir nuevas posibilidades de conexión entre los elementos de la función. Juntos conforman una experiencia que busca implicar al espectador tanto desde los sentidos como desde la reflexión.
Nueve artistas, nueve perspectivas y una experiencia compartida
Las experiencias personales de los nueve artistas constituyen el núcleo de la propuesta. Sus vivencias sirven para explorar las barreras que pueden condicionar el desarrollo de una persona, pero también la fuerza de los vínculos y el valor de encontrar espacios donde expresar una vocación. El espectáculo invita a prestar atención a las historias individuales sin perder de vista aquello que conecta a sus protagonistas con el resto de la sociedad.
Esta mirada convierte la función en una oportunidad para reflexionar sobre cómo entendemos el talento y qué circunstancias hacen posible que se desarrolle. La vocación artística necesita dedicación y esfuerzo, pero también espacios, recursos y oportunidades que permitan convertir una inquietud en una trayectoria. Al situar estas cuestiones en el centro de la experiencia, 49’ MINUTOS invita a cuestionar los límites que a veces se imponen desde fuera y los que podemos llegar a interiorizar.
El público puede encontrar en esta combinación de historias y lenguajes un espacio para la identificación y la empatía. No es necesario compartir las mismas circunstancias que los protagonistas para reconocer la incertidumbre ante un reto, la necesidad de apoyo o el deseo de hacer aquello que da sentido a la propia vida. La propuesta invita a mirar, escuchar y descubrir otros puntos de vista desde una experiencia artística compartida.
WeColorMusic, Oriol Saña y Anna Altés: un equipo creativo multidisciplinar
La construcción de 49’ MINUTOS reúne distintas responsabilidades creativas que dan forma a su identidad escénica. La dramaturgia y la dirección escénica corren a cargo de WeColorMusic, responsables de articular el relato y trasladarlo al espacio teatral. La dirección artística y musical corresponde a Oriol Saña, mientras que Anna Altés asume la dirección de danza y coreografía.
Esta distribución del trabajo creativo permite integrar la narración, la música y el movimiento dentro de una misma propuesta. La dramaturgia establece el hilo que conecta las vivencias de los protagonistas; la dirección musical contribuye a definir el carácter sonoro de la experiencia, y la coreografía incorpora el cuerpo como herramienta narrativa. La colaboración entre estas áreas resulta esencial para que los diferentes elementos convivan y refuercen el sentido del espectáculo.
Una invitación a mirar las barreras de otra manera
49’ MINUTOS propone una experiencia escénica que combina emoción, música en directo, danza y nuevas tecnologías para abrir una conversación sobre el talento, la inclusión y las oportunidades. Su cuenta atrás aporta tensión narrativa, mientras que las historias personales de sus nueve artistas ofrecen una perspectiva cercana sobre las dificultades y los vínculos que acompañan cualquier proceso de crecimiento.
Más allá de lo que sucede durante esos 49 minutos, la propuesta deja una pregunta abierta: ¿qué condiciones necesitamos para desarrollar aquello que nos apasiona? La respuesta no se presenta como una conclusión cerrada, sino como una reflexión que cada espectador puede llevarse consigo. Con su enfoque multidisciplinar y su mirada centrada en las personas, SuperArte invita a descubrir cómo el arte puede convertirse en un espacio de expresión, encuentro y transformación.
Una propuesta para quienes buscan un espectáculo que combine lenguajes escénicos contemporáneos con historias humanas capaces de despertar preguntas y emociones. Una oportunidad para acercarse al trabajo de SuperArte y descubrir una experiencia en la que cada artista, cada movimiento y cada nota contribuyen a construir un relato compartido.