Para esta joven asturiana, «la música no se puede definir, sino sentir». Su trayectoria comenzó en la pista de baile, descubriendo su pasión por las mezclas en un pequeño club de su ciudad. Antes de cumplir la mayoría de edad, Aída Blanco ya estaba demostrando sus dotes en cabina, siendo un revulsivo en las pistas de baile. Muy pronto, comenzó a recorrer gran parte de España, destacando en salas y clubs como Fabrik, Pacha Ibiza, Family Club y Sala Sonora, y en festivales como Aquasella. De esta forma, Aída fue madurando en cabina, como lo demuestran sus sets, donde podemos escuchar desde sonidos melódicos hasta contundentes temas techno. En la actualidad, Aída está dedicando gran parte de su tiempo a la producción musical y a su propio sello, «Not Play», junto a David Mallada.