¿Y si el baño fuera mucho más que un lugar de paso? ¿Y si cerrar la puerta se convirtiera en una forma de escapar, transformarse y descubrir una libertad que no siempre encontramos en el exterior? BAÑO NACIÓN es una pieza escénica que explora estas preguntas a través de una experiencia sonora y performativa que invita a mirar de otra manera uno de los espacios más íntimos de la vida cotidiana. Creada por Sasha Falcke, Ascen Soto y Rubén Tamarit a partir de un encuentro con la exposición de Petra Montoro, la propuesta transforma la sala de exposiciones de NAVEL en un territorio de reflexión sobre el encierro, la identidad y las posibilidades de liberación. Mediante el uso de auriculares Silent System, el público se adentra en un recorrido inmersivo en el que lo cotidiano adquiere nuevos significados y un espacio aparentemente ordinario se convierte en escenario de preguntas inesperadas.
BAÑO NACIÓN: una mirada diferente a la intimidad
El punto de partida de BAÑO NACIÓN es una pregunta sencilla que abre un amplio campo de posibilidades: ¿qué sucede cuando el baño deja de ser un lugar de paso y se convierte en un espacio de libertad? En nuestra vida diaria, el cuarto de baño suele ser un lugar funcional, asociado a rutinas privadas y momentos breves de aislamiento. Sin embargo, también puede convertirse en un refugio, un espacio para recuperar la intimidad, escapar temporalmente de las expectativas ajenas o experimentar con la propia identidad.
La pieza escénica explora esa contradicción. El baño es un espacio cerrado, delimitado por paredes y una puerta, pero esa misma separación puede ofrecer una sensación de autonomía. Allí donde el encierro parece limitar el movimiento, también puede surgir la posibilidad de expresarse sin las miradas de los demás. BAÑO NACIÓN convierte esta dualidad en el centro de una experiencia artística que invita a reconsiderar los espacios que habitamos y las formas en que nos relacionamos con ellos.
Lejos de tratar el baño como un simple escenario, la propuesta lo aborda como un lugar cargado de significados personales y sociales. La intimidad, la transformación y el deseo de escapar de las normas cotidianas se entrelazan en un recorrido que anima a observar lo familiar desde una perspectiva nueva.
El encuentro con la obra de Petra Montoro
BAÑO NACIÓN nace del diálogo entre la exposición de Petra Montoro y una investigación artística centrada en los cuartos de baño. En la obra de Montoro, el encierro de los animales constituye uno de los puntos de partida, una cuestión que abre interrogantes sobre los límites, la libertad y las condiciones que determinan la existencia de los seres vivos.
A partir de ese encuentro, Sasha Falcke, Ascen Soto y Rubén Tamarit trasladan la reflexión hacia un espacio cotidiano de la experiencia humana. Si la exposición de Montoro invita a pensar en los animales y en sus condiciones de encierro, la pieza performativa investiga las formas de liberación que pueden aparecer, paradójicamente, cuando una persona se encierra en un baño. La relación entre ambas propuestas no busca ofrecer respuestas cerradas, sino generar nuevas conexiones entre el espacio físico, la experiencia íntima y las ideas de autonomía y confinamiento.
Este diálogo entre artes visuales y creación escénica permite que la exposición se convierta en algo más que un conjunto de obras contempladas desde la distancia. El espacio expositivo pasa a formar parte de una experiencia que incorpora el sonido, el movimiento y la percepción individual, ampliando las posibilidades de encuentro entre el público y el arte contemporáneo.
Sasha Falcke, Ascen Soto y Rubén Tamarit: investigación y creación contemporánea
La propuesta está creada por Sasha Falcke, Ascen Soto y Rubén Tamarit, que desarrollan en BAÑO NACIÓN una investigación artística compartida alrededor de la intimidad y los significados del encierro. Su trabajo parte de la observación de un espacio cotidiano para convertirlo en materia de experimentación escénica, explorando cómo los lugares influyen en nuestra percepción y cómo pueden adquirir nuevos sentidos cuando cambian las condiciones desde las que los observamos.
La pieza forma parte de CÓPULA, el programa de investigación y creación contemporánea de NAVEL. Sus creadores fueron seleccionados en la segunda edición de las Residencias CAMBALACHE, dentro de la modalidad de investigación. Este contexto sitúa el proyecto en un marco de experimentación artística en el que el proceso creativo, la exploración de ideas y el diálogo entre disciplinas desempeñan un papel fundamental.
En lugar de recurrir a una narración convencional, BAÑO NACIÓN propone una experiencia en la que el público se aproxima a las preguntas de la obra mediante un recorrido sensorial. La investigación se traduce así en una pieza que invita a pensar, sentir y establecer asociaciones propias, sin imponer una única interpretación.
Una experiencia inmersiva con auriculares Silent System
Uno de los elementos distintivos de BAÑO NACIÓN es su formato sonoro y performativo. La experiencia se desarrolla a través de auriculares Silent System, que permiten al público escuchar el contenido sonoro mientras recorre la sala de exposiciones de NAVEL. Este dispositivo favorece una relación particular con el espacio: la atención se dirige hacia los sonidos, los movimientos y los detalles que pueden adquirir un significado diferente dentro del recorrido.
El uso de auriculares crea una experiencia de escucha personal, incluso cuando se comparte el espacio con otras personas. Cada asistente puede concentrarse en las sensaciones que despierta la propuesta y descubrir cómo cambia su percepción al combinar la dimensión sonora con el entorno visual y físico. El resultado invita a participar de una manera distinta a la de una visita tradicional a una exposición o la asistencia a una representación escénica convencional.
La dimensión inmersiva no consiste únicamente en escuchar, sino en dejar que el sonido transforme la manera de recorrer y percibir el espacio. La sala se convierte en parte activa de la experiencia, mientras que el público participa desde su propio movimiento y atención. Es una oportunidad para abandonar durante un tiempo la mirada habitual y explorar otras formas de relacionarse con el arte.
Libertad, encierro e identidad: las preguntas que deja la pieza
En el centro de BAÑO NACIÓN se encuentra una paradoja sugerente: un espacio cerrado puede ofrecer libertad. El baño permite apartarse de la mirada pública, interrumpir las obligaciones y crear un pequeño territorio propio. Al mismo tiempo, sigue siendo un espacio limitado, condicionado por sus paredes y por las convenciones que determinan sus usos.
Esta contradicción invita a reflexionar sobre la intimidad y la identidad. ¿Necesitamos aislarnos para mostrarnos como somos? ¿Qué cambia cuando dejamos de sentirnos observados? ¿Puede un lugar cotidiano convertirse en refugio, escenario de transformación o espacio de resistencia? La pieza no pretende resolver estas cuestiones de manera definitiva, sino abrirlas a la experiencia personal de cada asistente.
BAÑO NACIÓN propone descubrir el potencial artístico de lo cotidiano y acercarse al arte contemporáneo desde la escucha, el recorrido y la reflexión. Para quienes buscan experiencias escénicas diferentes, la obra ofrece una invitación a explorar los límites entre exposición y performance, espacio público e intimidad, encierro y libertad. Una propuesta para detenerse, observar lo que normalmente pasa inadvertido y descubrir que, a veces, los lugares más familiares son también los que esconden las preguntas más inesperadas.