La riqueza teatral de nuestro Siglo de Oro es, desde muy diversas perspectivas, impresionante. Nombres como Lope de Vega, Tirso de Molina o Calderón de la Barca conforman, con decenas de otros nombres, uno de los periodos de mayor riqueza en la historia de la creación dramática de cualquier país. A todo esto, contribuyen otras manifestaciones teatrales que, en relación directa con las comedias y tragicomedias de los siglos XVI y XVII, completan un universo textual y escénico envidiable.
Entre los muy diferentes géneros que se llevan a la práctica en ese tiempo, los entremeses constituyen un capítulo excepcional, ocupando lugar de primera fila las creaciones cervantinas, una de las cuales, “El juez de los divorcios”, se ofrece en este montaje, junto con otra pieza breve sobre el mismo universo del matrimonio: “Cornudo y contento”, de Lope de Rueda.
En esta ocasión, nuestra cita matinal de palabra y música, nos invita a disfrutar del humor que acompaña a los personajes que protagonizan estas historias en las que el sarcasmo, e incluso la crueldad, laten desde la primera de las intervenciones que escuchamos en escena.