Se apaga la luz, se ilumina de manera tenue un piano de media cola y empiezan a proyectarse sobre una pantalla imágenes que nos introducen en un documental en el que se da a conocer la figura del compositor Viktor Ullmann (1898-1944), su vida, sus circunstancias. Tras el documental, el escenario se convierte en una sala-teatro de conciertos en la que, a través del piano de María Garzón y la voz del actor Francesc Albiol sonarán las diferentes piezas musicales de Viktor Ullmann y se recitarán los poemas que escribió durante su estancia en el campo de concentración de Terezin (Theresienstadt), antes de su deportación a Auschwitz, donde murió en la cámara de gas. Sin embargo, la obra de Ullmann, escrita en estas circunstancias, no es pesimista, en absoluto, es seria e intensa, pero también una maravillosa expresión artística del universo Ullmann que nunca cae en la oscuridad. La poesía que escribe nos ayuda a entender mejor los imaginarios que desarrolla con su música y que queremos que complete la empatía emocional con el público que genera la música del compositor.
Como la música y la palabra de Viktor Ullmann, este espectáculo es vital, reflexivo, poético, empático, emocional, trágico, íntimo, público, arriesgado, sincero, elegante, con sentido del humor, ambicioso, peculiar y universal.