Dani Delacámara
Yo Maté Al Rey León
El Dalai Lama dice que cuando empiezas a reírte de un problema, empiezas a superarlo.
Este espectáculo trata de llevar a la práctica esa teoría viendo cómo se está poniendo “la cosa”: unos telediarios que parece que dirige Tarantino; un presidente americano sacado de una despedida de soltero; una generación, la mía, que es la primera que se va a ir de este planeta sin mandar: porque a nosotros nos mandaron nuestros padres y ahora nos mandan nuestros hijos; una juventud que está cogiendo miedo a apuntarse a un Máster por si al final no encuentra nada digno y tiene que dedicarse a la política… y de remate… ¡¡¡Nuestro lado oscuro!!!… Sí, ese amigo interior que jamás elegirías como amigo en el exterior.
Ojalá el Dalai Lama tenga razón y la risa pueda con todo, incluso con el Rey León.
Risilencia
Ojalá nuestra vida fuera como un videojuego: que si lo haces bien, te regalan vidas. Pero sólo tenemos una, cada vez con más peligros y, salvo que seas Jordi Hurtado, las posibilidades de “game over” son altísimas.
Aquí entra Freud al rescate, que decía que el humor es la herramienta más potente que tiene el ser humano para afrontar los problemas de la vida. El único “detallito” que se le olvidó al tito Sigmund fue decirnos ¡¡cómo se hace eso!!!!
Para eso nace Risiliencia: un divertidísimo manual de supervivencia para superar putadas con humor, con ejemplos basados en hechos reales, y un espacio en el que el público también podrá proponer las suyas: ¡será por putadas!
Gilipollecces inteligentes
Vivimos rodeados de tontería humana: postureo, egos desatados, noticias absurdas, perros con zapatos y gente que se toma demasiado en serio.
Pero en Gilipolleces inteligentes, Dani Delacámara no viene solo a señalar la gilipollez ajena. Después de más de 25 años haciendo comedia, Dani Delacámara se desnuda, metafóricamente por suerte para todos, para reírse de sus propios miedos, pensamientos absurdos y gilipolleces cotidianas.
Un monólogo muy personal, divertido y liberador sobre todo eso que pensamos, hacemos y ocultamos por miedo al ridículo. A través de su propia tontería, Dani invita al público a reconocer la suya y a descubrir algo sorprendente: que reírse de uno mismo no te hunde, te salva.
Una comedia para salir más ligero de lo que entraste.