Autobiografía de un Yogui
Una obra basada en la obra del gran yogui y swami hindú Paramahansa Yogananda, impulsor del Raja Yoga en Occidente.
Autobiografía de un Yogui se llegó a convertir en uno de los libros más leídos del mundo. Ha sido llevada al cine y esta es la primera vez que llega al teatro. En este texto, Paramahansa Yogananda nos cuenta con facilidad y mucho sentido del humor los acontecimientos increíbles que fue viviendo a lo largo de su vida.
«Leí la autobiografía de un yogui hace 30 años y dejó en mí una impresión honda y duradera. Yo estaba pasando una crisis de tipo profesional, aparentemente profesional, pero en realidad se trataba de algo más profundo. Había obtenido un éxito clamoroso con el montaje de “La taberna fantástica” de Alfonso Sastre y era justo lo que quería. Pero después de esto, paradójicamente, no me sentía feliz, sino abatido y con una sensación de vacío y hastío verdaderamente alarmante. Ya lo tienes, me dije, era esto y ahora ¿qué?. Entonces cayó en mis manos el libro de Yogananda, poesía y conocimiento. La aventura vital de un hombre buscando el misterio último de la existencia y la certeza final de haberlo encontrado. Ahí terminó su búsqueda. La revelación del gozo de Dios. La historia es entrañable, humana, sencilla y de gran belleza. Jamás me olvidé de este libro. Dejó una semilla. Ahora pienso que ya entonces conecté con Yogananda y él me esperó durante 30 años. A lo largo de todo este tiempo tuve que prepararme. Lo hizo la vida con toda clase de acontecimientos. Muchos de ellos bastante duros, por cierto. Otros fueron como bendiciones y regalos portentosos, casi milagrosos, que yo nunca hubiera esperado. Y finalmente hace un par de años una amiga me regaló otro libro de Yogananda. Estaba leyéndolo en mi casa cuando una inspiración interior me puso en movimiento. Espero que la sabiduría, el encanto, la magia, la luz y el amor de este relato les inspire y acompañe.»
El lazarillo de Tormes
Rafael Álvarez, más conocido como El Brujo, se sube a los escenarios para dar vida al pícaro más conocido de la literatura, El Lazarillo de Tormes, con una habilidad vocal e interpretativa magistral. Una de las grandes novelas de la literatura española llega en una versión que firma Fernando Fernán Gómez en forma de monólogo, respetando el original, pero actualizando el lenguaje.
La adaptación consigue conservar la claridad y transparencia del texto mientras permite a El Brujo desplegar una interpretación llena de ritmo, ironía y complicidad con el público. La tradición del teatro popular y la fuerza de la palabra se convierten en los principales recursos de una propuesta construida alrededor de un único intérprete.
Iconos o la exploración del destino
Iconos o la exploración del destino es un monólogo de humor que reflexiona sobre el destino en la tragedia griega. Desfilan por este espectáculo las grandes figuras icónicas de Medea, Edipo, Antígona y finalmente Hécuba.
La exploración del destino viene de la mano de una exposición comparada de esta fuerza determinante en la vida de los héroes trágicos y, asimismo, en los relatos de la mitología hindú, donde el concepto de karma incluye en el dinamismo del destino el concepto de libertad.
Una vez más, El Brujo combina conocimiento, interpretación y humor para acercar grandes cuestiones filosóficas y literarias a un público amplio, utilizando el monólogo como espacio de reflexión, juego y encuentro.
El viaje del monstruo fiero
«Este viaje del monstruo es mi propio viaje a través de los escenarios donde todavía se celebran los vestigios de la gloria irrepetible del Siglo de Oro español. El público me hizo monstruo fiero por necesidad y así cumplí con mi parte de la herencia. Soy un bululú. A través de una loa de Lope de Vega circulan mis memorias por la escena. Sobre el yunque de los textos yo le di golpes al fuego, como Vulcano, y me los gané para mí, con el sudor de mi frente, como Adán.
Lope, Quevedo, Cervantes, los místicos, Shakespeare, Calderón… invocando la belleza por los pueblos, ellos me han nutrido con su leche… En realidad, ella es la única diosa que puede convertirnos en lo que realmente somos. Estos textos han sido mis plegarias. Ahora vengo con ellas a “la corte”, trasmudados en la hermenéutica de mi pellejo. A veces son vino exquisito y otras un caldo peleón. Por ello pido, pues, benevolencia, como conviene a la costumbre, según el ritual. En este caso, el favor no es para la comedia sino para el que detenta la palabra, el único soporte de la acción: ¡el actor! Que ustedes lo disfruten. Se levanta el telón. Voy dando las gracias, que ya comienza la función.»
Rafael Álvarez, El Brujo
Francisco, Juglar Santo de Dios
Francisco, Juglar Santo de Dios nace de la fascinación de Rafael Álvarez, El Brujo, por la figura de San Francisco de Asís y por una manera de entender el teatro basada en la presencia absoluta del actor sobre el escenario. El espectáculo parte del texto de Dario Fo, una obra en la que la figura del santo aparece despojada de convencionalismos para mostrar también su fuerza, su ironía, su sentido del humor y su profunda humanidad.
La relación de El Brujo con este universo artístico se remonta a sus primeros años como actor, cuando descubrió en el trabajo de Dario Fo una forma de hacer teatro que le permitía ser, al mismo tiempo, intérprete y obra: la figura del juglar. Décadas después, esa concepción encuentra un nuevo sentido en la historia de San Francisco de Asís, el llamado Juglar de Dios, cuya vida y pensamiento se convierten en materia para un monólogo lleno de belleza, ingenuidad, humor y poesía.
La obra propone un acercamiento diferente al santo de Asís, alejándose de una visión exclusivamente solemne para recuperar la dimensión popular, rebelde y profundamente vital de su figura. A través de la palabra, la interpretación y la imaginación, El Brujo construye un viaje escénico que combina espiritualidad y humor, reflexión y entretenimiento.
El texto revela aspectos de San Francisco que a menudo quedan ocultos tras la imagen más convencional del personaje. La ironía y el carácter pícaro que Dario Fo incorpora a su investigación conviven con una mirada poética sobre la fe, la belleza, el amor y la inocencia. El resultado es una experiencia teatral que busca acercar al público al poder transformador de estos valores sin renunciar a la vitalidad y la espontaneidad que caracterizan el trabajo de El Brujo.
La propuesta se inscribe así en una larga trayectoria dedicada a recuperar textos clásicos, personajes históricos y grandes figuras de la literatura y el pensamiento mediante un teatro basado esencialmente en la palabra y en la comunicación directa con el espectador. Como un auténtico juglar contemporáneo, El Brujo convierte el escenario en un espacio de narración, reflexión y encuentro.
La segunda venida de Cristo o el Yoga de Jesús
El Brujo vuelve al Teatro Alcázar con el estreno de su nuevo espectáculo: La segunda venida de Cristo o el yoga de Jesús. Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 2002, entre otras distinciones, Rafael Álvarez, El Brujo, posee una trayectoria de más de 50 años de experiencia sobre las tablas y afirma que este espectáculo es el título más arriesgado de toda su carrera en teatro, un ingenioso monólogo con grandes toques de humor.
La obra aborda los Evangelios, especialmente el de San Juan, a través de una mirada que relaciona sus fragmentos más llamativos, especiales y simbólicos con la filosofía oriental y la tradición del yoga de la India. El resultado es una propuesta que combina reflexión espiritual, interpretación y humor, buscando acercar cuestiones relacionadas con la conciencia y el conocimiento interior desde una perspectiva escénica accesible y dinámica.
La puesta en escena mantiene algunos de los elementos que caracterizan el trabajo de El Brujo: el protagonismo absoluto del actor, el ritmo del monólogo, la comunicación directa y la complicidad permanente con el público. La risa se convierte en una herramienta para abordar cuestiones profundas y transformar la representación en una experiencia compartida.
Cómico
"Este espectáculo es el almagre de mis últimos diez años de teatro.
Pero ¿qué es el almagre? Dice Darío Fo: "Almagre es el término que emplean los pintores cuando directamente sobre el muro seco, antes de enrasar, dibujan el proyecto del fresco. Únicamente el dibujo... " Bueno pues yo también estoy haciendo lo mismo, pero al revés. Una labor de destilado. Quito la amalgama de colores y lo que queda es: ¡Cómico!.
Una esencia. Cada día puede variar la forma exterior, en función de una anécdota, una noticia de actualidad, una manera especial de estar ahí y de sentirse el público... pero siempre es Cómico. Cómico destilado, cómico esencial. Explicaré con las risas lo que significa para mí esos momentos de risa, cómo hice algunos espectáculos, para qué y porqué los hice y recordaré algunos de los fragmentos de estos últimos diez años. Si antes escribía las obras ahora voy a mostrar el andamiaje con el que se montan y se hacen las obras. Espero compartir esos momentos con un público que sé que ya me conoce y lo que espera de mí: gozar.
Cómico es la entrega que un cómico hace de sí mismo. Espero, pues, yo también gozar".
Rafael Álvarez EL BRUJO
El Brujo, un teatro basado en la palabra
La trayectoria de Rafael Álvarez, El Brujo, está estrechamente vinculada a una concepción del teatro en la que el actor y la palabra ocupan el centro de la escena. Su recorrido por la literatura española, la tradición clásica, la espiritualidad y los grandes textos universales ha construido una propuesta artística reconocible, capaz de combinar cultura y entretenimiento sin perder la cercanía con el espectador.
Desde los clásicos del Siglo de Oro hasta las historias de grandes figuras espirituales, sus espectáculos exploran distintas formas de conocimiento a través del humor, la narración y la interpretación. En cada propuesta aparece la voluntad de recuperar el espíritu del juglar: un intérprete que cuenta, transforma, provoca, emociona y establece una relación directa con quienes tiene delante.
Ese carácter convierte cada función en algo más que una representación. El público entra en el universo de El Brujo a través de la palabra y participa de un viaje que puede llevarle de la carcajada a la reflexión, de la literatura a la espiritualidad y de la tradición a una mirada completamente contemporánea.