Es la frase de una niña a su madre a la salida del teatro que lo resume todo. Espectáculo que no hay que perderse. Un musical increíblemente bien hecho, que te emociona desde la primera canción hasta el final donde las voces de todos los niños se mezclan para hacerte vibrar hasta humedecer los ojos. Actuación perfecta del espantapájaros, y excelente de todos los demás.