Esta obra dramática convoca trayectorias y pugnas de ambición. En una sociedad y mundo cada vez más interactivo, fugaz y contradictorio delata opresión, absolutos de poder, tenebrosidades e intrigas.
El mundo de mañana, desde lo más concreto y existencial, en verbo incisivo, ágil y sugestivo, ilumina dimensiones y tipos existenciales del hoy y del mañana en una interacción crítica, ocurrente y atractiva. En su dramatismo sorprende en humor, chispa e ingenuidad.