Al principio de su reinado, Felipe IV prohíbe la prostitución en España. Con el cierre de las mancebías, muchas mujeres se ven obligadas a entrar en conventos, a casarse o a merodear las calles, a merced de rufianes, alcahuetas y las autoridades.
En El noble arte del engaño, imaginamos en el corazón de Madrid un burdel clandestino regentado por Gaspara la Lagartona que acoge a las mujeres perdidas y les da la oportunidad de vivir independientes. Las prostitutas de Gaspara tienen la particularidad de ser expertas en engañar a sus clientes para complacerlos sin tener que acostarse con ellos.
Pero, cuando llega el moralista Padre Hierro a acosar y delatar a Gaspara y a sus hijas, tratarán de fingir que son una compañía de teatro. Durante dos días representarán jácaras, un género de romance teatralizado protagonizado por prostitutas, rufianes y bandidos.
Sólo cuando, al tercer día, la penitente neófita Julita se enfrente a su oscuro pasado para representar La mejor enamorada, la Magdalena (atribuido a Lope) para el Padre, lograrán vencerlo.
Sobre la obra
Son los años treinta del Siglo XVII. Felipe IV ha prohibido la prostitución legal en España. Resiste, sin embargo, en el corazón de Madrid un burdel clandestino, donde la docta alcahueta Gaspara la Lagartona enseña a sus hijas a enredar y desplumar a sus clientes. Pero cuando llegue el moralista padre Hierro para delatarlas, fingirán ser comediantes, en un desesperado intento por preservar su libertad.
El noble arte del engaño es una loca farsa barroca, inspirada en testimonios históricos, con música original en directo, versos de Calderón, Lope y Quevedo y mucha participación del público. Corral y burdel, actrices y meretrices, público y ficción se confundirán para desenmascarar las hipocresías de la sociedad contrarreformista… y quizás de la nuestra.
Compañía: Scándere