Dos viejos amigos se encuentran para conversar, bromear, discutir, amarse, rechazarse, reconciliarse…, mientras esperan, un día y otro, al misterioso Godot. Por allí aparece otra pareja aún más extraña: Pozzo y Lucky, al que el primero tiene esclavizado. Godot no llega, pero sí un mensajero suyo que anuncia que lo hará “mañana”.
La veterana compañía andaluza Atalaya aborda por primera vez una obra de Samuel Beckett (1906-1989), afanándose por descubrir un nuevo Godot, más actual y dinámico, entre lo absurdo y la tragicomedia. En escena, cuatro de los actores y pedagogos más veteranos del grupo que, a lo largo de un cuarto de siglo, han tomado parte en la mayor parte de los montajes creados por la compañía.
La combinación de humor, poesía, ternura y tensión hacen que “Esperando a Godot” sea aceptada como una de las obras de teatro más significativas del siglo XX y la obra cumbre de Beckett y del teatro del absurdo. Personajes desamparados, errantes, desacoplados, que nos recuerdan que el ser humano, aun en situaciones muy difíciles, es capaz de levantarse. Un clásico universal que forma parte de la memoria colectiva.