Es una obra muy visual, y los actores son estupendos, incluye danza y mucha simbología, y este último detalle, junto al tema principal, que es el duelo de un ser querido, hacen que la obra no sea muy adecuada para público infantil de edades bajitas (como mi hijo, de casi 4 años). Hay partes tristes, y algunas cosas que ellos no terminan de comprender. A su vez, hay algunos momentos cómicos y, sobre todo, la danza y la música y los efectos audiovisuales, que le gustaron mucho. En resumen: lo veo ...