En el aislamiento de la pandemia de coronavirus, en la soledad del cuerpo, surgió IMA, término que significa en japonés “el momento presente” y en hebrero “madre”, un sentido vinculado al renacimiento y la renovación. La prestigiosa coreógrafa italiana Sofia Nappi y su compañía Komoco estrenó en la Bienal de Venecia durante la pandemia esta pieza que reflexiona sobre la soledad del propio cuerpo. En escena, los intérpretes de IMA aparecen con máscaras de personas ancianas y llevan a cabo un progresivo proceso de rejuvenecimiento. De los movimientos torpes, lentos del principio evolucionan hacia la juventud, hacia la vida en una llamada a recuperar sentimientos, a desembarazarnos del pesado equipaje del tiempo que cada uno lleva consigo, a vivir en el presente.
Komoco tiene su sede en Italia, fruto de la colaboración entre dos hermanas que compartían la pasión por el arte: Sofia Nappi, coreógrafa e intérprete, y Alice Nappi, violinista y compositora. Actualmente, la compañía desempeña un papel relevante en la escena de la danza contemporánea internacional y está dirigida por Sofia Nappi, junto con sus colaboradores más cercanos Paolo Piancastelli y Adriano Popolo Rubbio.