Joshua Edelman - piano
Saúl Santolaria - voz
Adrián Zarrabeitia - trombón
Loisel Machín - contrabajo
Richard Pacheco - congas
Tenemos el honor de inaugurar nuestra programación del Café Central en La Cátedra del Ateneo con el músico que en más ocasiones ha actuado en nuestro viejo local. A lo largo de casi 800 noches, nos ha ofrecido una presencia única que combina elegancia, sensibilidad y maestría. Su fusión del estilo Manhattan con el latin jazz ha abierto nuevas perspectivas para el público; su mirada inteligente y profunda ha convertido cada concierto en una experiencia memorable.
“Tengo una larguísima historia de amor con el jazz latino que se me contagió en mi Manhattan natal en los años setenta. La pasión por esta música ha sido uno de los motores de mi vida profesional. Después de casi cuarenta años actuando asiduamente sobre el escenario del mítico Café Central, para mí es una enorme alegría que el Central haya podido superar todas las adversidades para continuar en esta nueva sede. Es un honor inaugurar esta nueva etapa con esta banda.” — Joshua Edelman.
Joshua Edelman Quintet representa una de las propuestas más elegantes y vibrantes del jazz contemporáneo, donde la tradición se funde con una sensibilidad moderna que conecta con públicos de todas las generaciones. Este proyecto invita a sumergirse en un universo sonoro lleno de matices, improvisación y emoción, posicionándose como una referencia imprescindible para quienes buscan disfrutar del jazz en su máxima expresión.
La propuesta del quinteto se caracteriza por un equilibrio cuidado entre la excelencia musical y una mirada contemporánea que aporta frescura y dinamismo. Sus composiciones y arreglos se apoyan en estructuras sólidas, pero dejan espacio para la libertad creativa, elemento esencial que convierte cada interpretación en única. El sonido destaca por su riqueza armónica y su capacidad narrativa, donde cada instrumento dialoga en una conversación constante que evoluciona a lo largo del concierto.
Asistir a una actuación de esta formación es adentrarse en una atmósfera íntima y envolvente. La conexión entre los músicos y el público genera una sensación de cercanía que transforma cada velada en un encuentro especial. Es una invitación a detener el tiempo y a dejarse llevar por una música que, desde la honestidad y la autenticidad, logra emocionar profundamente. Una cita imprescindible para los amantes de la música en vivo y el arte en su estado más puro.