La Dra. Humor tiene cubos de risas y de buen corazón. El 24 de diciembre por la tarde lo dedica a dar su espectáculo en la planta de un hospital para alegrar a los niños. Pero entre números de globoflexia, magia y chistes blancos descubriremos que la Dra. Humor tiene una vida bastante complicada.
Ha traído con ella no solo su teléfono móvil, que interrumpe constantemente su actuación, sino algo más que va a hacer que su número final sea inolvidable.
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