Sí, el mundo está repleto de hijos de artistas célebres que no le llegan a la suela del zapato a sus padres. Sobran los ejemplos. Pero de vez en cuando también emergen figuras que llevan esas enseñanzas familiares a terrenos inexplorados y las redimensionan. Que salen respondones. Que se atreven a desafiar la figura paterna/materna para transgredir. Una de ellas es Madison McFerrin, hija de Bobby McFerrin. Recuerda mucho más a la mejor Erykah Badu que a cualquier cosa que pudiera llevar la firma de su padre, por mucho que este colabore con ella en alguna canción.
Es relativamente joven (nació en Brooklyn en 1992) y apenas cuenta con un puñado de EPs y un solo álbum. Pero qué álbum. I Hope You Can Forgive Me (2023) es un magnético tratado de soul jazz digital en el que todas las enseñanzas previas (ídolos personales como Stevie Wonder, James Brown o Nina Simone) quedan difuminadas por mor de su arrebatadora personalidad. Ha compartido escenario con artistas como De La Soul o The Roots y se ha paseado por el The Late Show de Stephen Colbert, pero las mejores proyecciones de su arte están por venir. Seguro.