Marcelo Woloski: la percusión como un universo de sonidos
Marcelo Woloski es un percusionista, compositor y productor argentino que ha convertido el ritmo en un lenguaje lleno de colores, texturas y posibilidades. Nacido en Buenos Aires y formado entre Argentina y Estados Unidos, su trayectoria internacional está marcada por una extraordinaria versatilidad y por una manera de entender la percusión que trasciende géneros y fronteras. Jazz, músicas latinoamericanas, funk, música brasileña y sonidos de diferentes tradiciones conviven en una propuesta caracterizada por la creatividad y la exploración.
Conocido internacionalmente por su trabajo con Snarky Puppy, Woloski ha desarrollado una carrera en la que la percusión deja de ocupar únicamente el fondo de una composición para convertirse en una auténtica herramienta narrativa. Tambores, cajones, shakers y numerosos instrumentos de pequeña percusión forman parte de una extensa paleta sonora con la que construye ritmos, ambientes y conversaciones musicales.
De Buenos Aires a Berklee College of Music
Marcelo Woloski nació en Buenos Aires dentro de una familia de músicos, circunstancia que le permitió convivir con diferentes estilos desde muy pequeño. Comenzó a tocar la batería a los tres años y durante su juventud participó en bandas de rock antes de profundizar en el jazz y las músicas latinoamericanas.
Su formación estuvo acompañada por maestros como Facundo Guevara, Mario Gusso y Sergio Krakovsky, entre otros. Este aprendizaje le permitió ampliar progresivamente su relación con la percusión y comprender el ritmo desde perspectivas muy diferentes.
En sus veinte años se trasladó a Boston para estudiar en Berklee College of Music, donde profundizó en composición y percusión y estudió con el reconocido percusionista Jamey Haddad. Posteriormente se instaló en Nueva York, ciudad en la que desarrolló durante años una intensa actividad profesional y entró en contacto con músicos procedentes de numerosos países y tradiciones.
La combinación entre sus raíces argentinas, la formación académica y la diversidad de la escena neoyorquina acabaría definiendo buena parte de su personalidad artística.
Marcelo Woloski y Snarky Puppy
Uno de los capítulos fundamentales de su carrera está ligado a Snarky Puppy, colectivo internacional conocido por su particular encuentro entre jazz, funk, R&B, soul y músicas de diferentes partes del mundo. Woloski se incorporó al grupo en 2011 y pasó a formar parte de una formación caracterizada por la interacción entre músicos y una permanente búsqueda de nuevas sonoridades.
Su aportación va más allá de la interpretación. Como compositor ha firmado piezas como Palermo, Bardis y Portal, incorporadas al repertorio de Snarky Puppy. En ellas pueden escucharse algunas de las características que definen su lenguaje: complejidad rítmica, referencias latinoamericanas y una especial atención a los diferentes colores que puede aportar la percusión.
Su trayectoria junto al grupo también está asociada a varios de los grandes reconocimientos obtenidos por Snarky Puppy, incluidos premios Grammy por trabajos como Culcha Vulcha, Live at the Royal Albert Hall y Empire Central.
Un percusionista abierto a todas las músicas
La versatilidad es una de las principales señas de identidad de Marcelo Woloski. A lo largo de su carrera ha tocado y grabado con artistas como Rubén Blades, Susana Baca, Paquito D'Rivera, Marta Gómez, Becca Stevens, Lalah Hathaway, Chris Potter y Kronos Quartet, además de compartir escenario con músicos como Jacob Collier y Laura Mvula.
Esta diversidad refleja una concepción de la percusión basada en la adaptación y la escucha. Cada proyecto requiere encontrar los instrumentos, texturas y ritmos adecuados. En ocasiones, un pequeño detalle puede resultar más expresivo que una gran intervención, mientras que en otros contextos la percusión se convierte en el verdadero motor de la composición.
Woloski trabaja precisamente desde esa variedad. Su universo incluye instrumentos tradicionales y objetos capaces de generar sonidos inesperados, utilizando cada uno de ellos para ampliar las posibilidades tímbricas de la música.
Mundo Por Conocer y la faceta de compositor
La personalidad creativa de Marcelo Woloski ocupa un primer plano en Mundo Por Conocer, su álbum debut como líder. El proyecto reúne a 27 músicos procedentes de 12 países y refleja la dimensión internacional que caracteriza buena parte de su trayectoria.
El trabajo muestra a un músico interesado en conectar culturas a través del ritmo. Las influencias latinoamericanas se encuentran con elementos del jazz y otras tradiciones, mientras la percusión actúa como punto de unión entre diferentes lenguajes.
Esta búsqueda continúa también en Quiet Colors, proyecto creado junto a la cantante y pianista polaca Joanna Kucharczyk. La propuesta combina las capas de percusión de Woloski con la voz y el piano, estableciendo un encuentro entre diferentes orígenes culturales y sensibilidades musicales.
Su actividad como compositor demuestra que el ritmo puede funcionar como mucho más que una estructura sobre la que construir una canción. En la música de Woloski, la percusión puede definir espacios, generar tensión, sugerir movimientos y conducir el desarrollo de una pieza.
Las raíces latinoamericanas de Marcelo Woloski
A pesar de haber desarrollado buena parte de su carrera fuera de Argentina, Latinoamérica continúa ocupando un lugar fundamental en su identidad musical. Los ritmos de diferentes países del continente aparecen integrados de manera natural en sus composiciones y colaboraciones.
Un ejemplo especialmente representativo es Portal, composición interpretada por Snarky Puppy que incorpora elementos relacionados con el candombe uruguayo. Este tipo de encuentros muestra la manera en que Woloski utiliza la tradición: no como una referencia estática, sino como un lenguaje vivo que puede conversar con el jazz, el funk y otras músicas contemporáneas.
Su conocimiento de diferentes tradiciones rítmicas le permite construir interpretaciones en las que cada instrumento aporta una textura específica. Esa riqueza sonora se ha convertido en uno de los rasgos más reconocibles de su trabajo.
Marcelo Woloski en directo: ritmo, energía y creatividad
El escenario es el lugar ideal para descubrir toda la dimensión de Marcelo Woloski como percusionista. Sus actuaciones combinan precisión y espontaneidad, permitiendo que los ritmos evolucionen a partir de la interacción con el resto de músicos.
La experiencia visual también forma parte del espectáculo. Woloski puede desplazarse entre diferentes instrumentos y utilizar técnicas muy variadas para crear capas rítmicas y texturas que transforman continuamente la música. Cada elemento de su configuración tiene una función y puede convertirse en protagonista durante unos instantes.
Sus directos transmiten además una sensación de diálogo permanente. La percusión escucha y responde, acompaña una melodía o impulsa al conjunto hacia un cambio de intensidad. Esa interacción convierte cada actuación en una experiencia dinámica donde improvisación y composición permanecen estrechamente conectadas.
Un creador que convierte el ritmo en color
Marcelo Woloski ha construido una trayectoria internacional basada en la curiosidad, la colaboración y una búsqueda constante de nuevos sonidos. Desde Buenos Aires hasta Boston y Nueva York, y desde sus proyectos personales hasta su recorrido con Snarky Puppy, cada etapa ha contribuido a ampliar una identidad musical difícil de encerrar en un único género.
Su trabajo demuestra que la percusión puede ser ritmo, melodía, textura y atmósfera al mismo tiempo. Las raíces latinoamericanas conviven con el jazz y las músicas del mundo para construir un lenguaje donde cada instrumento aporta un color diferente.
Descubrir a Marcelo Woloski en directo es adentrarse en un universo de ritmo y creatividad: una experiencia vibrante en la que la percusión ocupa el centro de la conversación y convierte cada sonido en una nueva posibilidad musical.