Nacida en Barcelona en 1965, Mayte Martín pertenece a esa extraña categoría de artistas que no necesitan, ni quieren, sacar un disco cada dos años para sobrevivir, ni por conservar un sitio en la actualidad o en la memoria del público.
Es una de las cantaoras de mayor prestigio del panorama actual del flamenco y de la música. Posee el aval del reconocimiento de los críticos, la aquiescencia colectiva de la afición y un interesante fajo de premios. Pero el reconocimiento más extendido le llega de la mano del público, que aprecia su cante preciosista y sereno, lleno de matices.
Desde sus primeros pasos rompe moldes: nace con ella y defiende desde sus comienzos una filosofía muy peculiar y un concepto de la profesión absolutamente transgresores siendo considerada por su estética artística y su discurso un referente del flamenco, el bolero, y la música en general.