Jaime, un joven cantante, algo ingenuo e inocente, decide buscar a su padre.
Joaquín es un canalla sediento de vida. Experto chef con tres estrellas Michelín, su debilidad son las mujeres de todo tipo, edad y color.
Un 28 de diciembre, en medio de una de sus habituales fiestas con chicas, la sorpresa golpea a su puerta: un chaval de 25 años se presenta como su hijo y decide instalarse allí hasta que el padre lo reconozca o lleguen los resultados de las pruebas de ADN.
Y es ahí donde empieza la historia donde se cruzan los caminos, pongamos que hablo de Madrid...
El musical que Sabina se merece y hace 17 años que se representa en Madrid.