MUCHO vuelve con «¿puede Martí bajar a jugar?», un viaje a su universo creativo
Después de siete años de silencio discográfico, MUCHO regresa con «¿puede Martí bajar a jugar?», un álbum que marca una nueva etapa en el recorrido musical de Martí Perarnau IV. El proyecto vuelve a escena con una propuesta que combina exploración sonora, libertad creativa e introspección, invitando al público a descubrir un universo donde la experimentación convive con la emoción y el impulso de jugar con la música.
El nuevo disco nace de una idea aparentemente sencilla: entrar en el estudio para jugar, probar caminos y dejar que las canciones aparezcan sin un rumbo predeterminado. Sin embargo, aquellas sesiones terminan convirtiéndose en algo mucho más profundo. La música se transforma en una conversación con el niño que Martí fue, un ejercicio de memoria y una forma de observar tanto su propia historia como los cambios que han marcado el mundo durante los últimos años.
Con «¿puede Martí bajar a jugar?», MUCHO recupera su identidad desde una perspectiva diferente. El tiempo transcurrido no se traduce en una simple continuación de su anterior trabajo, sino en una nueva mirada sobre la creación, el sonido y las experiencias que dan forma a una canción. Su regreso en directo ofrece la oportunidad de reencontrarse con un artista que mantiene intacta la curiosidad, pero que ahora se expresa desde un lugar más personal, libre y audaz.
Martí Perarnau IV: una trayectoria marcada por la inquietud musical
Al frente de MUCHO, Martí Perarnau IV ha desarrollado una personalidad artística reconocible por su capacidad para combinar melodía, experimentación y una escritura que conecta lo cotidiano con lo emocional. Su música se mueve entre el pop y el rock, pero evita quedar encerrada en una fórmula concreta. La búsqueda de nuevos sonidos y la voluntad de transformar las ideas en canciones con identidad propia forman parte esencial de su trayectoria.
Durante los años transcurridos desde «¿Hay alguien en casa?», el músico ha ampliado sus horizontes y ha participado en proyectos que han enriquecido su manera de entender la producción. Entre ellos destacan su trabajo en «PUTA», de Zahara, y su colaboración en el último disco de León Benavente. También ha profundizado en la música electrónica a través de PERARNAU IV, una vía creativa que le ha permitido explorar otros ritmos, texturas y formas de construir una experiencia sonora.
Estas distintas facetas no aparecen como caminos separados, sino como parte de una misma inquietud. La experiencia acumulada en el estudio, la exploración de la electrónica y su sensibilidad como compositor confluyen en el nuevo álbum de MUCHO. El resultado es una obra que se permite romper sus propios límites y que encuentra precisamente en esa libertad uno de sus principales atractivos.
«¿puede Martí bajar a jugar?»: un disco nacido de la intuición
El origen del álbum está en el juego entendido como una forma de creación sin reglas rígidas. Lo que comenzó como unas sesiones espontáneas en el estudio fue adquiriendo un significado inesperado hasta convertirse en un trabajo íntimo, conectado con los recuerdos, las preguntas y las transformaciones personales de su autor.
Una parte importante de las letras surgió de la escritura automática, especialmente en esos momentos de lucidez extraña que acompañan al despertar. Escribir sin filtrar demasiado las ideas permitió a Martí recuperar imágenes, pensamientos y emociones antes de que la razón los ordenara. De ese proceso nace un repertorio que mira hacia dentro, pero que también presta atención a lo ocurrido fuera: los cambios sociales, la incertidumbre y las experiencias compartidas durante estos años.
El propio Martí describe la sensación de haber encontrado las canciones más que haberlas construido de manera consciente: «Tengo la sensación de que el disco, más que hacerlo, se me cayó. Se me cayó del pecho». La frase resume el carácter de una obra que parece surgir de una necesidad expresiva profunda. No se trata únicamente de reunir composiciones nuevas, sino de dar forma a algo que llevaba tiempo buscando una salida.
Un sonido más roto, entre el rock y la electrónica
La evolución de MUCHO también se percibe en el tratamiento sonoro del álbum. Cuando el disco ya estaba mezclado y preparado para entrar en fabricación, Martí decidió detener el proceso y volver a trabajar en su sonido. Esa decisión abrió una nueva etapa de experimentación y dio lugar a una producción más áspera, fragmentada y tensa, en la que las imperfecciones y los contrastes adquieren un papel protagonista.
En este paisaje musical aparecen ecos de la intensidad de los últimos trabajos de Low, junto a destellos de la faceta más bailable de MUCHO. También resuenan influencias vinculadas a Primal Scream, a la primera etapa del sello Warp y a la exploración electrónica de Radiohead en «Kid A». Estas referencias ayudan a situar el imaginario del álbum, aunque su atractivo reside en cómo Martí las transforma en un lenguaje propio.
El resultado combina pulsión rítmica, atmósferas inquietantes y momentos de mayor apertura melódica. La música puede resultar inmediata y física, pero también invita a detenerse en sus detalles y en las emociones que transmite. Esa convivencia entre energía y fragilidad define una nueva etapa para MUCHO, más arriesgada en sus decisiones y fiel a la necesidad de no repetirse.
MUCHO en directo: las canciones saltan del estudio al escenario
La presentación en directo de «¿puede Martí bajar a jugar?» traslada al escenario un proceso creativo marcado por la libertad y la transformación. Las canciones, nacidas de la experimentación en el estudio, encuentran una nueva dimensión al compartirse con el público. El sonido adquiere presencia física, los ritmos invitan a dejarse llevar y las texturas revelan matices que convierten la escucha en una experiencia envolvente.
El concierto permite acercarse a la faceta más reciente de Martí Perarnau IV y descubrir cómo conviven las diferentes influencias que han dado forma al álbum. La energía del rock, la libertad de la electrónica y la sensibilidad de unas letras profundamente personales construyen una atmósfera cambiante, capaz de alternar intensidad, movimiento e introspección.
Más que reproducir fielmente lo sucedido durante la grabación, el directo abre un espacio para que las canciones sigan evolucionando. La música se presenta como algo vivo, abierto a la interpretación y al encuentro entre artista y audiencia. Quienes conocen la trayectoria de MUCHO podrán descubrir cómo ha cambiado su sonido; quienes se acerquen por primera vez encontrarán una propuesta que combina personalidad, riesgo y emoción.
Siete años después, las mismas ganas de jugar
El regreso de MUCHO no busca recuperar el pasado tal como quedó, sino utilizar todo lo vivido para avanzar hacia nuevos territorios. Siete años después de «¿Hay alguien en casa?», Martí Perarnau IV vuelve con un trabajo que reúne experiencia y curiosidad, memoria y presente, sensibilidad pop y voluntad de romper estructuras.
«¿puede Martí bajar a jugar?» es una invitación a escuchar sin prejuicios y a dejarse sorprender por una música que no teme cambiar de dirección. Su presentación en directo permite entrar en ese universo desde la cercanía del escenario y experimentar la fuerza de unas canciones que nacen de la intimidad, pero encuentran su sentido al compartirse.
Con nuevas texturas, una identidad sonora en evolución y una mirada creativa más libre que nunca, MUCHO vuelve a demostrar que jugar también puede ser una manera de explorar quiénes somos. Un regreso para descubrir a Martí Perarnau IV en una etapa distinta, con siete años más de experiencias y la misma necesidad de seguir buscando, probando y creando.