En 1951, dos esposas de altos cargos del Régimen de Franco quedan para tomar un vermut. La alta costura, los chismorreos, Dios y los toros se verán comprometidos cuando el sofocante calor madrileño haga aflorar las más bajas pasiones de Covadonga y María de las Mercedes. Nada es lo que parece y el pecado está en cada esquina. Ave María Purísima, ¡qué calor!