Fuimos a ver la obra La rana y la luna y nos gustó mucho. Es una propuesta muy cuidada y adecuada para bebés, con una puesta en escena cercana y sensible.
El único punto negativo fue la gestión de la reserva de entradas. A pesar de tratarse de una función pensada para bebés, el sistema de reservas nos asignó asientos en filas distintas y separados. Al comentarlo en la entrada, la única solución que nos ofrecieron fue sentarnos en dos asientos contiguos con el niño en brazos, situados al final d...