A lo largo de su historia la Real Maestranza ha armonizado la modernidad con la tradición, ha llevado a cabo proyectos materiales de importancia como la reestructuración y adaptación de la Plaza de Toros, inmueble de su propiedad; ha reconocido el mérito y la excelencia en el estudio, la investigación o el arte taurino a través de los Premios Universitarios a los mejores expedientes académicos y los Trofeos Taurinos entregados cada año a los triunfadores de la temporada. La labor editorial, el apoyo a la fiesta de los toros, al deporte hípico y la ayuda a los más necesitados, han hecho que sea una de las instituciones nobiliarias más valoradas