Chest Press
Esta obra gira en torno a tres grandes conceptos, tan inabarcables como tangibles: el esfuerzo, el sacrificio y la muerte. Para ello, nos servimos de dos mundos que nos permiten explorar tanto el carácter eterno de dichos conceptos como su expresión más cercana y concreta; la mitología bíblica y el mundo del ejercicio físico respectivamente. De esta forma, podemos transitar de lo universal a lo personal, sirviéndonos de las historias y los valores judeo- cristianos arraigados en lo más profundo de la cultura occidental, así como estando en contacto con nuestro más absoluto presente, expresado a través del agotamiento y la carga física y mental que impera en la actualidad. Con este propósito, ocho intérpretes pondrán sobre el escenario sus propios cuerpos explorando sus límites. El cuerpo como materia orgánica, finita, que suda, que se agota, que duele, que se rompe y se desgarra, que tiembla, se excita y que, en algún momento, dejará de ser. En contraste con este desgaste físico, la pieza adquiere un carácter discursivo a la hora de hablar sobre los temas que se están tratando. Por ello, de alguna forma, cuerpo y palabra se disocian para subrayar aún más la distancia entre lo físico y lo intelectual. Por otro lado, una de las principales líneas de investigación de la compañía es la relación de la pieza con el espectador. Así como anteriores producciones de la compañía, Chest Press permite que el público tenga un poder transformador sobre la pieza y que, del mismo modo, las acciones que incluyan su participación activa tengan un impacto real sobre éste.
En este sentido, la vertiente interactiva de Chest Press está orientada a generar la consciencia colectiva de que estos ocho cuerpos que estarán en el escenario, igual que el cuerpo del director, y de los cuerpos de todas las personas que los estén observando, algún día, dejarán de existir. Es la idea más obvia y más universal sobre la existencia humana: tarde o temprano, todos vamos a morir.