El Submarino: amar en tiempos de naufragio
El Submarino es una comedia negra, corrosiva y profundamente divertida que sumerge al espectador en las contradicciones del amor, la convivencia y el paso del tiempo. ¿Por qué nos amamos más cuando estamos separados? ¿Por qué no nos soportamos cuando estamos cerca? Escrita por los reconocidos dramaturgos brasileños María Carmen Barbosa y Miguel Falabella, y adaptada al contexto español por Carlos Olalla, esta versión 2024 propone un viaje escénico cargado de simbolismo, humor y heridas emocionales, tan reales como hilarantes.
Un escenario cerrado para una relación abierta en canal
En un espacio asfixiante —negro, cerrado, tan claustrofóbico como un submarino—, los protagonistas Rita y César, interpretados por Arancha de Miguens y Luis Mottola, reviven su historia hecha de encuentros y rupturas, de amor y hartazgo. La obra se convierte en una trinchera de emociones enfrentadas, con un texto que no busca dar respuestas, sino provocar preguntas. La propuesta escénica de Olalla, junto a la música original de Juan Antonio Simarro y la iluminación de Rubén Vega Balbás, potencia el conflicto entre el pasado y el presente, entre la risa y la ruina emocional.
Humor, contradicción y un espejo que nos refleja a todos
Tras triunfar en Argentina y Brasil, El Submarino llega por fin a los escenarios españoles con el respaldo de la productora miLUZAZUL. Esta versión contemporánea respira un mundo más feminista, igualitario y diverso, y no esquiva las preguntas incómodas sobre las relaciones de pareja. A través de un lenguaje ácido e irreverente, la obra nos lanza al fondo de nuestras propias contradicciones afectivas. Una carcajada que duele, un espejo teatral donde todos reconocemos algo propio. Porque el amor —como los submarinos— puede ser brillante, pero también, una forma muy sofisticada de naufragar.