Asientos en la grada (a unos 50 euros por persona), lejísimos del escenario, y con un tenderete ó carpa montado en el medio del recinto que impedía la visibilidad, con una mesa de mezclas que simplemente emitía el sonido pre-grabado y que arrojaba una luz molesta. En cuanto al espectáculo, la compañía de ballet de Kiev es mediocre, a excepción de la bailarina principal y el cuarteto de cisnes, todos los números de escaso valor artístico, poca energía en los bailarines masculinos, y en general, d...