SUMA FLAMENCA 2023
Parte del elenco del Ballet Nacional de España desde 2015, la danzaora madrileña Estela Alonso nos habla asà del espectÔculo que nos invita a disfrutar en esta ocasión:
āEn un momento de bĆŗsqueda, de volver a los orĆgenes, de recuperar los inicios de la escuela bolera, de ahondar en lo que fue y por quĆ© no sigue siendo... me surge la necesidad de recuperar aquellos antiguos cafĆ©s cantantes, donde surgieron los primeros bailes del candil a la luz de las velas, donde el flamenco proveniente de los gitanos, familias de larga tradición que combinaban las costumbres y el arte, compartĆan escenarios con las bailarinas, que con una clase social en aquella Ć©poca mĆ”s elevada, se permitĆan unos estudios de danza clĆ”sica, una escuela llegada de Europa importada de los ballets rusos.
Aquellas bailarinas acostumbradas a los bailes en la corte, de tĆ©cnica depurada y expresión frĆa, se empezaron a empapar, gracias a esos cafĆ©s cantantes, del arranque y brĆo, asĆ como del expresionismo y raza que esos bailaores y bailaoras flamencas irradiaban. Se empieza a forjar una danza espaƱola con una ejecución tĆ©cnica rĆ”pida y vivaz enriquecida con movimientos corporales mĆ”s raciales y envueltos con el sonido de las castaƱuelas que al compĆ”s de esos ritmos flamencos dan lugar a bellĆsimos bailes de gracia y destreza.
A ese momento me remonto en la bĆŗsqueda de recuperación, de no dejar que solo la escuela bolera siga en los teatros de la mano de grandes compaƱĆas y acompaƱada de orquestas sinfónicas, lugar maravilloso donde por evolución y calidad de los bailarines de la Ć©poca tuvo la oportunidad de llegar y de seguir desarrollĆ”ndose llegando a lĆmites de ejecución tĆ©cnica y coreogrĆ”fica soberbios.
Junto a un maravilloso elenco de artistas creamos un ambiente mĆ”s Ćntimo y cercano, donde se puede casi palpar esa esencia mĆ”gica de la escuela bolera. Esa gracia, coqueteo, belleza, arranque, sabor, gusto que se plasma a travĆ©s de movimientos que combinan la rapidez y dificultad de ejecución de piruetas y saltos vertiginosos, con suculentos alardes corporales que desprenden la mĆ”xima de las sutilezas o la mayor de las fuerzas.
Volviendo a la inspiración de esos bailes de candil, de esos antiguos cafĆ©s cantantes, a esa riqueza de cuadros que ofertaban los espectĆ”culos de dicha Ć©poca, haciendo una retrospección de la trayectoria de la escuela bolera planto en escena A la luz del candil, compuesto por un rico elenco de artistas formado por un cantaor, un guitarrista, un violinista, dos palmeros y una bailarina, recuperando la esencia de lo antiguo, de no dejar atrĆ”s de dónde venimos, de no olvidar las raĆces, de echar la mirada atrĆ”s a donde se fraguó un arte tan poderoso como la danza espaƱola de manera genĆ©ricaā.