Don Clemente vive en medio de un triĆ”ngulo amoroso sin decidirse entre una viuda llamada doƱa Hipólita, una casera despechada, doƱa Beatriz, y una dama sin prejuicios con mucha ligereza social llamada doƱa Clara. Aunque hay que decir que esta Ćŗltima se encuentra en una situación parecida con tres caballeros: el citado galĆ”n don Clemente, el hablador insoportable Don JuliĆ”n de la Mata y el regidor de Almagro don Juan MartĆnez Caniego que, como se suele decir, es āmĆ”s bruto que un aradoā. Cartilla y Marichispa, los criados, tratarĆ”n, con un Ć©xito relativo, que sus respectivos amos consigan sus propósitos, pero entretanto se genera un divertido enredo de luchas escĆ©nicas, amantes escondidos, engaƱos insólitos y continuas mudanzas ante la insistente persecución de la justicia.
Con āAbre el ojoā, de Rojas Zorrilla (1607-1648), Noviembre CompaƱĆa de Teatro continĆŗa explorando sus raĆces originales de trabajo con los clĆ”sicos. Una comedia de capa y espada, urbana, pero que se aleja de sus precedentes al presentar unos personajes de dudosa catadura moral que tienen poco que ver con los habituales tipos del gĆ©nero. Los de esta obra viven al dĆa, desde el punto de vista económico y emocional; nada importa salvo conseguir el dinero inmediato, el placer en el momento. Una comedia de una gran efectividad, con entradas y salidas, tapadas, escondidos, enredos y un solo propósito: que el espectador abra el ojo y no se fĆe de nadie que venga en nombre del amor.