41° FESTIVAL DE OTOÑO
El Festival de Otoño nos brinda, este año, la excitante posibilidad de ver un trabajo conjunto de dos creadoras singulares. De un lado, Miren Iza, alma del grupo musical Tulsa, dueña de un registro vocal muy genuino y de una lucidez compositiva que eleva el llamado pop de autor a cotas cada vez más interesantes. Y, de otro lado, María Velasco, escritora, dramaturga, productora y directora escénica, voz fronteriza que encuentra difícil acomodo en los -a veces demasiado férreos- esquemas del sistema teatral español. Miren y María, dos grandes letristas, si extendemos el término a la autoría teatral, que con letras también se hace, y con sabroso conflicto, como las canciones de una y las obras de la otra. Iza y Velasco, dos grandes aurigas de su destino, asidas firmemente las riendas aunque sea para cabalgar sobre las dudas y dejar el camino pespunteado con un anecdotario melancólico lleno de sentido, profundidad disimulada y fina ironía. Inteligencia y talento. Esta mesa tiene una tercera pata importante en el trabajo de la coreógrafa Josefina Gorostiza y una cuarta y una quinta, con la garantía y la tranquilidad que da saber que detrás, en la producción, está Teatro Kamikaze y, al frente del elenco de actrices, la solvencia y la experiencia de Socorro Anadón, sin menospreciar a la gran Carmen Mayordomo y a Celia Bermejo.