Ruy, Rodrigo DĆaz, El de Vivar, El Cid, Sidi, El campeador, el buen vasallo, el que en buena hora ciñó espada, el de los mil nombres, el de los mil rostros, ya que cada uno se imagina al Cid de una manera. Y quien mejor nos pueden contar su historia son los habitantes de Vivar, los morocisleƱos, aquellos contemporĆ”neos del Cid, los sin nombre.
Esta es la historia del Cid contada a través de sus hermanos, de los que desde que nació hasta que murió no se separaron de su Señor a través de la interpretación de Antonio Campos, acompañado con la música de La Musgaña, imprescindibles, con mÔs de treinta y cinco años de folk Ibérico respetando la tradición y cultura heredadas de nuestros antepasados.