Un arquitecto de provincias que construyó más de quinientas viviendas pero que, a su hija, en herencia, le dejará unos cimientos; un chico que lleva media vida en una residencia de menores y que de mayor quiere ser diseñador de Ikea; una joven refugiada venezolana que consiguió el asilo gracias a una canción de Nirvana; un hombre con diversidad funcional que lucha por su independencia; una activista de la Pah con la que enamorarnos en París.
En un espacio que podría ser un set de cine, las historias de los cinco protagonistas de “Casa” se entrecruzan para formar una sola. Los acompañan dos muppets a ritmo de cabaret, un gerente de Airbnb y hasta un hombre de la NASA que lo observa todo. Veinticinco personajes y nueve coros interpretados por cinco actores que entran y salen de una asamblea de la Pah, una reunión de vecinos, una guarimba o una sencilla entrevista.
Todos hemos vivido alguna vez en una. La dibujamos de niños. La gritamos para estar a salvo al jugar al pilla-pilla. Ulises anhela volver a ella como Dorothy a Kansas. De adolescentes nos queremos ir de casa. De mayores queremos morir en ella. Es de las primeras palabras que aprendemos en otro idioma…
“Casa” es una obra documental verbatim para la que se entrevistaron a cuarenta personas, es un relato intergeneracional que se pregunta sobre el artículo 47 de la Constitución, y por el camino de vuelta. Porque cuando estamos perdidos, cuando estamos cansados, ¿cómo encontramos el camino de vuelta a casa?
Dirección y dramaturgia: Lucía Miranda.
Intérpretes: Pilar Bergés, Ángel Perabá, Efraín Rodríguez, Macarena Sanz, César Sánchez.