La neblina del invierno entre las encinas de la dehesa al amanecer. El fuego de la lumbre encendida, los calderos calentando el agua. Faustina lo tiene todo preparado. Hoy el cerdo dará su vida por la propia subsistencia, en una especie de ritual antiguo, de respeto a la vida y a la muerte. Pero este año, Faustina esconde un secreto que le hará embutir un chorizo único, que nunca antes se había probado en el pueblo. Una comedia negra con tintes almodovarianos, salpicada de retazos de nostalgia y de folklore. Nos habla, desde el humor, de las tradiciones y las raíces. De quien necesita de una identidad a la que aferrarse. De sensaciones y olores. De taparse del frío con la faldilla del brasero. De asar el chorizo con huevos al fuego de la lumbre. Un retrato costumbrista que trata de homenajear a una generación de mujeres que sostenían las economías domésticas y se veían sometidas a las normas sociales tradicionales.
Choriza invita a reflexionar sobre la matanza como una respuesta inusual al sistema de consumo basado en la producción cárnica de las macrogranjas, que conllevan la sobrexplotación animal, la superproducción y la destrucción del medio ambiente. El chorizo, como símbolo de la matanza, es un arma de lucha, una herramienta de expresión y una perfecta combinación para un buen bocadillo. Es tiempo, espera y curación: una verdadera economía circular en los tiempos de la aceleración y la economía global.