Este espectáculo traza un paralelismo entre el viaje interior de una niña que sueña con bailar y la evolución histórica de la mujer en la danza española y el flamenco.
Desde la inocencia del primer taconeo —cuando el baile es solo juego y deseo— hasta la afirmación de una identidad propia, la protagonista recorre un camino de aprendizaje, lucha y empoderamiento que dialoga con las mujeres que la precedieron.
El recorrido histórico se remonta a las antiguas Gaditanae de Cádiz, símbolo de las primeras mujeres que hicieron del movimiento una forma de expresión y presencia. A partir de ahí, el espectáculo atraviesa distintas etapas fundamentales en la construcción del papel femenino en la danza: la elegancia y modernidad escénica de La Argentinita y La Argentina; la fuerza estética y el magnetismo de Pastora Imperio; la revolución corporal y rítmica de Carmen Amaya; y la pureza, elegancia y magisterio de Matilde Coral, entre otras grandes figuras.
Cada etapa histórica encuentra su reflejo en la transformación de la protagonista: la niña soñadora se convierte en mujer consciente de su herencia artística y del legado de quienes abrieron camino antes que ella.
La obra no solo recorre estilos y épocas, sino que reivindica el papel de la mujer como creadora, intérprete y transmisora de cultura. El escenario se convierte así en un espacio de memoria y afirmación, donde pasado y presente dialogan a través del cuerpo.
Porque cada mujer que baila hoy no lo hace sola: en sus pasos habita la historia.