Desde hace tiempo, se ha infiltrado en nuestras vidas una atmósfera de creciente crispación. Esta violencia, cada vez más desatada, se traduce en una especie de fascismo interior que nos lleva, a nosotros mismos, a una irascibilidad de lo más absurda. La libertad de expresión se ha enarbolado como bandera para poder decir, pero dejando a un lado la responsabilidad de lo dicho. El llamado “discurso del odio” se está legitimando como un uso de la libertad de expresión, sin pensar en sus posibles consecuencias. A modo de retablo de escenas en la frontera entre la distopía a punto de cumplirse y espejo de lo que ya sucede, “Crímenes ejemplares” nos muestra un mundo donde el sentimiento de culpabilidad ya no existe, donde la línea del respeto se ha roto por completo en pos de la libertad individual.
Max Aub (1903-1972) dedicó buena parte de su extensa e inclasificable obra a tratar el “ser o no ser” y el “estar o no estar” en España. En “Crímenes ejemplares” (1957), Max juega, con mirada crítica y con un sentido del humor que ni la guerra, ni los campos de concentración, ni la experiencia del exilio le habían borrado, para mostrar una cotidianeidad que podría parecer banal si no operara la ironía.
Inaugurando la II Edición del Festival 7 Villas de la Comunidad de Madrid, Miseria y Hambre Producciones se plantea retomar esa mirada crítica de Aub para explorar cómo ha cambiado nuestra sociedad, hacia dónde se han movido los límites, cómo, y en qué medida, autorregulamos o no los impulsos más violentos y cuáles son los nuevos “crímenes ejemplares”. Una oportunidad para encontrarnos sobre el escenario con la lucidez de uno de los escritores más brillantes del siglo XX desde un formato innovador en el que la música acompaña al texto dotándolo de una frescura especial.