Cuentos surrealistas para mujeres reales
Tres mujeres se meten en la piel de 30 contando los hechos, surrealistas o no, que marcaron su existencia. Nada es como nos hicieron creer, mujeres que se comportan como se espera, mujeres inesperadas, mujeres que piensan como hombres, hombres que no importan, mujeres que se dan importancia, prejuicios que se vencen, se tocan y se recolocan. Locas que se vuelven cuerdas y cuerdas que enloquecen. Personas que, independientemente de su gƩnero, hablan como personas y sobre personas, el amor y una niƱa color verde esmeralda.
”Pasen y vean, señoras y damitas! ”Vea usted, señor!
Mujeres que se encogen y se estiran, de las que levantan la cabeza y agitan las manos.
Mujeres altas y pequeƱas, mujeres listas y tontas, mujeres que se hacen las listas y de las que se hacen las tontas, que de esas tenemos pocas. Mujeres objeto y objetos con mujeres, mujeres de pies en tierra y cabeza por las nubes, nubes con forma de Ćŗtero y Ćŗteros con forma de vasija, vean la fiesta de la fertilidad, de la condición femenina, de las que se rĆen de sĆ mismas e idiosincrasias variadas.
”Pasen y vean! Mujeres con barriga y desbarrigadas, mujeres que hinchan pecho y meten tripa, mujeres culonas y de cadera estrecha, de ojos lila y labios finos⦠Mujeres que no pesan, porque son de aire, mujeres orondas como la tierra.
Mujeres equilibristas y barbudas, con hijos y sin hijos, mujeres sin madre, mujeres desmadradas, mujeres sin vagina, mujeres de sentimiento, santas mujeresā¦De las que inventaron la vida.
Mujeres, mujeres, mujeres y sobre todo mujeres. Mujeres en el escenario, encima, debajo y a un lado. Y una misma que es mujer y nació de una, o de dos, como todos ustedes señores y caballeretes, como todos ustedes.