Ópera en tres actos
Libreto del compositor, basado en la obra teatral homónima
de Georges Bernanos La redención de Francia
El 17 de julio de 1794 las hermanas carmelitas de Compiègne perdían la cabeza en la guillotina. Su historia, preservada por la única superviviente de la comunidad, la hermana Marie de l’Incarnation, renació en la literatura contemporánea en el siglo XX. En 1931 Gertrud von Le Fort publicaba La última del cadalso, novela que ponía en paralelo aquellos hechos con su vivencia como católica en la Alemania de Hitler. Un solo personaje inventado, Blanche de la Force, delataba a la propia Gertrud von Le Fort en la trama.
En 1947 Georges Bernanos redactaba un guion cinematográfico a partir de la obra de Von Le Fort y, poco antes de su muerte en 1948, el texto fue titulado Dialogues des Carmélites y fue publicado en 1949 por Albert Béguin. Un encargo a Francis Poulenc del Teatro alla Scala se materializó en la puesta en música de la obra de Bernanos, inusualmente profunda como libreto magistralmente traducido en música por el autor francés, que entendió el mensaje redentor y universal del destino de aquellas monjas que dieron su vida creyendo salvar de sus aflicciones a la Iglesia y a Francia.
Hay producciones que no acusan el paso del tiempo. Nacieron con ese toque especial de genialidad de su creador que las convirtió en imperecederas. Es el caso de Dialogues des Carmélites de Robert Carsen, considerada, desde su estreno en Ámsterdam, versión de referencia de la obra maestra de Poulenc. El diseño magistral de la iluminación y el don del regista canadiense para expresar todo con el movimiento de cantantes y figuración en escena, sin necesidad de decorado, son sus claves para implicar al espectador en tan angustiosa historia. Riccardo Minasi dirige por primera vez la partitura, ante un nutrido elenco vocal que cuenta con la veterana Doris Soffel, en el lucido papel de Madame de Croissy, con Ambur Braid o Michèle Losier, y la prometedora voz de la soprano boliviana-albanesa Carolina López Moreno.