Ā«Es un viento fresco que sopla contra el imperio.Ā» De muchas maneras, estas nueve palabras encapsulan la esencia de Donny McCaslin, cuyas aventuras con el saxofón tenor han abrazado y a veces repudiado las nociones contemporĆ”neas del jazz, a menudo simultĆ”neamente, con un profundo entendimiento de lo que ha pasado y lo que estĆ” por venir. Aunque obtuvo gran reconocimiento por su trabajo como lĆder de la banda en el Ćŗltimo Ć”lbum de David Bowie, Blackstar, el viaje de McCaslin hasta ese punto abarcó mĆŗltiples hitos de un joven mĆŗsico de jazz con ganas de romper barreras.
McCaslin comenzó a tocar el saxofón a los 12 años en Santa Cruz, California, y durante su adolescencia tocó en la banda de su padre, que era vibrafonista. Su talento lo llevó inevitablemente a obtener una beca completa en el Berklee College of Music, a una etapa de cuatro años en el quinteto de Gary Burton, y a otros tres años con Steps Ahead. También ha trabajado con Maria Schneider, Danilo Pérez, The Gil Evans Orchestra y Elvis Costello, entre otros.
El trabajo con Bowie, conseguido gracias a la recomendación de Schneider, fue el detonante que supercargó las aspiraciones de McCaslin de llevar su mĆŗsica en nuevas direcciones emocionantes y abrir nuevos caminos en lo que solĆa llamarse jazz fusión. Para McCaslin, esto significó inclinarse hacia un hĆbrido de jazz y art rock, algo que se refleja claramente en sus dos Ć”lbumes mĆ”s recientes.
Primero llegó Blow (2018), que introdujo guitarras elĆ©ctricas abrasadoras, programación de todo tipo, efectos de estudio y letras provocativas cantadas, seguido de I Want More, una vuelta a la mĆŗsica instrumental pero producida y mezclada por Dave Fridmann (Flaming Lips, MGMT, Tame Impala, Mercury Rev, Sleater-Kinney), lo que aportó una conciencia no jazzĆstica a la creación. El resultado fue tan impactante que la revista Jazzwise declaró que el Ć”lbum es Ā«una grabación Ćŗnica y contundente, impulsada por el estudio, que une orgĆ”nicamente elementos de la electrónica, post-rock, jazz y la improvisación mĆ”s persuasivamente que casi cualquier cosa anterior. Un nuevo golpe para la revolución en la mente de McCaslin. Siempre hay nueva mĆŗsica a la vuelta de la esquina que subraya la insurgencia en la mĆŗsica por venir.Ā»
Jason Lindner teclados Ā· Tim Lefebvre bajo Ā· Zach Danziger baterĆa Ā· Donny McCaslin saxo