El Amor Enamorado
MIC PRODUCCIONES
Hace tiempo, una gran serpiente asolaba rebaƱos, llevĆ”ndose por delante pastores y a todo ser vivo. Pero Febo bajó de las montaƱas y, en un encuentro brutal, mató a Pitón, lo que desató la alegrĆa de los aldeanos y provocó la envidia de Cupido, que promete a Venus, su madre, dejar en ridĆculo a Febo disparando dos flechas: una de plomo, que darĆ” de pleno a Dafne, que aborrecerĆ” a Febo; y otra de oro, que se clava Ć©l mismo por accidente, quedando locamente enamorado de Sirena. Pero Sirena estĆ” prometida con Alcino y su amor es grande. Cupido no puede desenamorar a Sirena, pues su poder es el de hacer amar y no el de hacer desamar, y la Ćŗnica opción que le queda al envidioso Cupido es la de raptar a Sirena y llevĆ”rsela a su gruta.
Los aldeanos, entonces, cogen el cuerpo sin vida de Pitón, vistiendo su piel, y se presentan en la guarida de Cupido para liberar a Sirena, haciendo correr despavorido a Cupido y dejando bien claro, por siempre, que el amor entre humanos no debe ser interferido por la mano divina, mucho menos si Ć©sta va vestida con el guante de la envidia. Es por esto por lo que todos los aƱos, las mazurcas y las tarantelas suenan en el bosque, y las luciĆ©rnagas juegan su baile cuando la noche estĆ” cayendo⦠hasta que nace el nuevo dĆa.
El amor enamorado habla sobre un pueblo entero uniĆ©ndose para luchar contra la adversidad que lo devora, una fuerza maligna, descomunal y asesina encarnada en la serpiente Pitón; y sobre el proceso de asimilación de liderazgo en torno a esta lucha, un aspecto que nos liga fuertemente con la actualidad mĆ”s reciente. Pero tambiĆ©n es la función de la imaginación, de la magia, porque este bosque estĆ” encantado y todas las acciones tienen su referente fuera de la Tierra, en el paĆs del deseo. Lope, esgrimiendo su maestrĆa, nos monta un juguete y nos divierte con Ć©l, pero en seguida caemos en la cuenta de que realmente nos estĆ” dando la oportunidad de ponerlo en cuestión, con un Cupido a todas luces envidioso, una Venus madre que sirve a las envidias de su hijo y un ramillete de personajes entraƱables -aldeanos de Galicia- que van a permitir que los dioses y ninfas convivan entre ellos, y que vengan a dar cuenta de que, en cuestiones de amor, ha de mandar el pĆ”lpito de los corazones por encima del capricho de los dioses.