CompaƱĆa: Salvador Collado
Autor: Ana Diosdado
Dirección: Ana Diosdado
No parece improbable suponer que en las celebraciones que han de llevarse a cabo tanto en EspaƱa como fuera de ella por el centenario de Teresa de Ćvila, lo frecuente en piezas teatrales escenificadas con este propósito abunden mĆ”s las que incidan en la admirable calidad de la escritora y en la profunda vertiente mĆstica de su alma, su lado mĆ”s excelso y espiritual en suma.
Los escĆ©pticos, que los hay como sabemos, podrĆan por quĆ© no exponer sus dudas, su versión de los Ć©xtasis de Teresa a sus continuas y graves dolencias, a su propia biografĆa y a tantos otros posibles giros de la creación literaria, y hacerlo tambiĆ©n con calidad y talento. Pero a mĆ me atrae mĆ”s para este fin la Teresa que enseƱa que Dios estĆ” tambiĆ©n entre las cacerolas, la del dĆa a dĆa, la Humana en el sentido mĆ”s llano de la palabra. A lo largo de su esforzada vida, de toda su lucha, conoció y trató a muchos e importantes personajes de la Ć©poca, desde Francisco de Borja al mismo Rey Felipe II, que la respetó y admiró. Uno de esos personajes fue la tan controvertida y mitificada, para bien y para mal, princesa de Ćboli. Ambas mujeres eran de genio vivo y dominantes en su entorno, ambas tuvieron discusiones y choques durante la construcción del monasterio de Pastrana y volvieron a tenerlos al morir el PrĆncipe y pretender su desconsolada esposa tomar el hĆ”bito en Pastrana...pero sin dejar de vivir y ser tratada como una princesa que manda en su casa. El choque entre ambas en ese Ćŗltimo dĆa en que se vieron en esta vida tuvo que ser muy interesante. Esa apasionada escena es la que me gustarĆa mucho poner en pie sobre un escenario.
Ana Diosdado