El perro del hortelano
Sobre la obra
āEl teatro de Lope de Vega, como el de Shakespeare, fue un teatro de acción. Representado a la luz del dĆa, sus historias retratan a un ser humano en movimiento, que se cambia a sĆ mismo y cambia a los demĆ”s con patrones dinĆ”micos y a una velocidad de vĆ©rtigo. Estas historias psicológicas turbulentas estĆ”n adornadas con un lenguaje de belleza rica e ingeniosa que sirve de paisaje a sus obras.
En el teatro de Lope y Shakespeare, el lenguaje de sus personajes, expresivo y rebelde, se convierte en telón de fondo del drama. En ambos hay un sentido de la sociedad cambiante, de las placas tectónicas de la historia moviĆ©ndose bajo las historias humanas. Esto amplĆa la sensación de que todas las acciones que tenemos ante nosotros ocurren en un precipicio, al borde de un abismo.
En El perro del hortelano hay una sensación de cambio de las normas en los lĆmites de la clase social y de la emoción que se da cuando las personas prueban y transgreden esos lĆmites. Se produce una rĆ”pida pĆ©rdida de identidad y con esta, una sensación de que las posibilidades son ilimitadas. Como ocurre con el ritmo acelerado de la farsa, esto produce un sentimiento liberado de comicidad divertida, aunque sea una comedia ensombrecida por el peligro. Es tambiĆ©n una obra sin pudor en su descripción del deseo y del caos que este puede producir.
DespuĆ©s de pasar gran parte de mi vida explorando el trabajo de Shakespeare dentro de la arquitectura para la que escribió, en el teatro The Globe, he afrontado el reto de El perro del hortelano de Lope de Vega revisitando desde la mirada actual la arquitectura que Ć©l imaginó para su obra: la de los corrales de comedias. Invito a que el pĆŗblico pueda, tal y como me ha sucedido a mĆ, profundizar en el entendimiento de Lope y fascinarse por lo que nos plantea en una obra de una calidad incuestionable: El perro del hortelanoā.
Dominic Dromgoole. Director del montaje
Sinopsis
Historia de sangre azul, de erotismo y de privilegios ālos que ostentaba la aristocracia a comienzos del siglo XVII. El perro del hortelano, drama de amor, envidia, celos y honor, fue escrito en 1613 por el gran autor teatral Lope de Vega.
La acción, que se desarrolla en NĆ”poles, narra la historia de Diana, condesa de Belfor. Diana es una joven hermosa y obstinada a la que acosan varios pretendientes aristocrĆ”ticos que desean casarse con ella. Sin embargo, Diana rechaza constantemente todos sus intentos. Una noche, despuĆ©s de ver a su secretario hacer el amor con su dama de compaƱĆa favorita se enamora locamente de Ć©l y enferma de celos.
Esta es la historia de un triĆ”ngulo amoroso, de amores prohibidos y traiciones, que acontece cuando NĆ”poles estaba en poder de EspaƱa. AsĆ, la casa de la Condesa manipulada por los nobles representa esa parte de la sociedad espaƱola que vivĆa fuera del paĆs. El hecho de situar la acción en esta ciudad europea permite, ademĆ”s, que la obra estĆ© llena de influencias y tramas italianas, a las que tan aficionado era Lope.