Es una obra dedicada a una de nuestras grandes escritoras de principio del siglo pasado. Carmen Conde.
En 1935 la joven Carmen Conde comienza una relación epistolar unidireccional con Katherine Mansfield, fallecida doce años atrás. En estas cartas, de una viva hacia una muerta, laten la cotidianeidad y las dudas existenciales, la muerte, el gozo extraño de las pequeñas cosas y el misterio absorbente de la creación artística. Carmen Conde las escribió desde la fascinación y la curiosidad, a la vez que dejó traslucir en ellas una complicidad que no entiende de tiempo, distancia ni idioma y que, con una belleza mágica, difumina la frontera entre la vida y la muerte. La obra se vertebra a través de estas cartas y se completa con el cuerpo poético de ambas escritoras, fragmentos del diario de Katherine Mansfield y con el discurso de entrada a la RAE de Carmen Conde.
El uso de la música, la palabra grabada y las proyecciones audiovisuales son fundamentales en esta producción que mezcla la obra epistolar y la obra poética, el español y el inglés, el teatro y la danza.
Carmen Conde fue una poeta, prosista, dramaturga, ensayista y maestra, considerada una de las voces más significativas de la Generación del 27.
Carmen Conde, elegida en 1978 para ocupar la silla K de la Real Academia Española, fue la primera mujer en ingresar como académica de número en la corporación, en 1979, «rompiendo así el fuego y saltando las barreras».
En 1931, Conde fundó, junto a Antonio Oliver, la primera Universidad Popular de Cartagena.
Además de la poesía, Conde cultivó, entre otros géneros, la novela, la literatura infantil, el teatro y el ensayo. Carmen Conde, quien «no dejó de escribir hasta casi el final de sus días», murió en Madrid el 8 de enero de 1996.
Katherine Mansfield (1888-1923), escritora neozelandesa, se instaló en Londres a los 18 años para estudiar música y comenzar su carrera como escritora.
Sus relatos, de carácter poético, delicado e irónico, destilan una honda y sutil sensibilidad, capaz de captar con maestría los estados de ánimo de sus personajes.
Con un estilo heredado de Chèjov, sus cuentos se sitúan en los albores de las nuevas formas literarias que habrían de nacer en el siglo XX. Aquejada de tuberculosis, Mansfield falleció a los 35 años de edad.
Ficha artística
Dirección y dramaturgia: Paula Paz
Reparto: Manuela Velasco, Estela Merlos
Escenografía y vestuario: Alejandro Andújar
Música: Yaiza Varona
Iluminación: Lucía Sánchez
Vídeo: Enrique Muñoz
Producción: Okapi Producciones, Paula Paz