Formados en Londres en 1993, Gene fueron una de las grandes bandas britĆ”nicas de la era post-britpop. El cuarteto original āMartin Rossiter (voz), Steve Mason (guitarra), Kevin Miles (bajo) y Matt James (baterĆa)ā encontró rĆ”pidamente una identidad propia inspirĆ”ndose en el legado de The Faces y The Smiths, pero llevĆ”ndolo a su terreno.
La combinación era imbatible: las letras elegantes y emocionales de Rossiter, las lĆneas de guitarra fluidas y melódicas de Mason y una base rĆtmica intuitiva y precisa. El resultado fue una banda capaz de unir sensibilidad pop, dramatismo y ambición sonora con una naturalidad poco comĆŗn.
Publicaron cuatro Ć”lbumes de estudio y lograron 10 singles en el Top 40 britĆ”nico. Su debut, Olympian (1995), alcanzó el nĆŗmero 8 en las listas del Reino Unido y obtuvo certificación de plata. El tema que daba tĆtulo al disco tambiĆ©n entró en el Top 20 de singles, consolidando a la banda como una de las grandes promesas del momento.
En 1996 editaron To See The Lights, un trabajo que recopilaba rarezas y directos, y que volvió a situarse en el Top 20. Un aƱo despuĆ©s llegó Drawn To The Deep End (1997), un segundo Ć”lbum de estudio ambicioso y exuberante, con arreglos de cuerda, solos memorables y letras marcadas por la introspección. De ahĆ salieron canciones como āWhere Are They Now?ā o āSpeak To Me Someoneā, autĆ©nticos himnos para sus seguidores.
Con Revelations exploraron territorios mĆ”s polĆticos y un sonido mĆ”s contundente. IncluĆa temas como āAs Good As It Getsā, āThe British Diseaseā o āLibertineā. Publicado en 2001 bajo su propio sello, Sub Rosa, el disco reflejaba una libertad creativa total y mostraba a la banda moviĆ©ndose con naturalidad entre la esencia de sus inicios y nuevas direcciones sonoras.
Tras 21 aƱos de ausencia, Gene han vuelto. Y lo han hecho como se espera de una banda de su calibre: con declaraciones de intenciones en forma de conciertos con entradas agotadas en Leeds, Sheffield y el Hammersmith Apollo de Londres.
Su regreso no es un ejercicio de nostalgia, sino la confirmación de que sus canciones siguen teniendo el mismo pulso, elegancia y emoción que las convirtieron en una de las bandas mÔs queridas del indie britÔnico de los 90.